Los vecinos de la periferia de Ceuta ya no pueden más. La situación en la zona tras la entrada masiva de más de 70.000 migrantes se ha vuelto insostenible, ya que desde hace días se han encargado de brindar ayuda, comida, agua, techo e incluso protección a las personas que cruzaron de manera irregular la frontera desde Marruecos. Por este motivo, los ceutíes exigen una solución "urgente" e "inmediata" tanto al Gobierno de Pedro Sánchez como al de Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad autónoma. "Estamos desbordados en la periferia. Nos sentimos solos y abandonados. Estamos muy hartos y cansados", resume en declaraciones a RTVE Abdellah Mustafa, presidente de la asociación de vecinos Sidi Embarek. "Hemos intentado proteger a chicas que venían buscando refugio desde los montes después de haber sido violadas, agredidas o intimidadas", indica Abdellah, quien ha indicado que 295 mujeres —más del 60% de ellas menores no acompañadas— están "desprotegidas" y "desatendidas". En este sentido, indica que no les será posible seguir brindando ayuda a estas mujeres. "Hemos hecho un esfuerzo por encima de nuestras posibilidades para que estas mujeres no se sientan desprotegidas, abandonadas, hambrientas ni desnudas, pero ya no nos damos abasto", expresa.Pero estos no son los únicos problemas que se están produciendo en la ciudad autónoma. "La gente está cagando y meando en el monte porque no hay baños. No hay nada. La gente tiene que salir a las ocho de la mañana a buscar sombra de los árboles porque no hay techo", denuncia este vecino de la periferia de Ceuta, quien manifiesta que tienen derecho a vivir con tranquilidad. "No tenemos por qué sentir la responsabilidad del Gobierno, no tenemos por qué hacer el trabajo del Gobierno", se queja."Exigimos de manera inmediata y urgente una respuesta coordinada entre el Gobierno autonómico de Ceuta y el Gobierno central que garantice la retirada de las personas que hoy están en la calle", manifiesta por su parte Ramsés Mohamed, de la asociación Elin. "No valen excusas ni promesas, lo que está en juego es la vida de miles de personas que están enfrentando una situación de altísima vulnerabilidad", agrega el joven, quien también afirma que los ceutíes se sienten desamparados por el Estado. "Las entidades aquí presentes llevamos ocho días sosteniendo prácticamente en solitario una responsabilidad que no nos corresponde, cubriendo alimentación, higiene y protección ante el silencio del Gobierno", se queja Ramsés Mohamed. Además, exige a las autoridades que se habiliten espacios seguros para menores, mujeres y el resto de personas vulnerables, que se proporcione agua y comida a los migrantes, pero también atención sanitaria, medicamentos y atención psicológica. Por último, pide un refuerzo de los servicios sanitarios públicos, policiales y administrativos. "La solidaridad ciudadana es admirable pero no puede ser la política pública de facto", sentencia.