Madrid (EFE).- Las ONG No Name Kitchen y Asociación Elín, que asisten estos días a los migrantes que entraron de forma irregular la semana pasada en Ceuta, han denunciado un trato inhumano por parte del Gobierno, con falta de acceso a agua y comida y el empleo de violencia en las devoluciones a Marruecos.
La coordinadora de No Name Kitchen, Francesca Fusaro, ha denunciado en declaraciones a EFE que debido al hambre, la sed y la insalubridad de estar en la calle, la gente está «desesperada» y al borde del desmayo, por lo que acaba aceptando volver a Marruecos: «Es una forma muy fea de hacer las cosas», ha lamentado.
Migrantes en la playa «El trampolín» en Ceuta este martes. EFE/Reduán
Según su experiencia en el terreno, hay muchas personas que aún no han comido nada desde el pasado jueves porque, aunque ha habido algún reparto puntual de comida, estos han sido «muy pequeños» en relación con las personas con necesidades que permanecen en la ciudad.
Búsqueda por perfil racial y devoluciones forzosas












