Isabel Díaz Ayuso ha dicho este miércoles que la Consejería de Presidencia, que lleva una persona de su máxima confianza, Miguel Ángel García Martín, es quien debe responder a todas las dudas que han surgido por la extraña compra de un ático de lujo que en teoría iba a funcionar como oficina temporal de la presidenta de Madrid, pese a que ni siquiera tiene uso de oficina. La adquisición se realizó a través de la empresa pública Planifica Madrid, que efectivamente depende de García Martín. “Las tengo que remitir a la Consejería porque, entre otras cosas, es quien tiene no solo la información detallada, sino los canales de comunicación a tal efecto”, ha declarado la presidenta en Villa del Prado, uno de los municipios afectados por los incendios de este verano en la región. La compra ha generado un enorme revuelo que ha derivado en una crisis interna de Gobierno. El PP de Madrid le ha pedido a sus cargos y diputados que defiendan públicamente a la presidenta. “Planifica Madrid compra y vende inmuebles a lo largo de todo el año, y de ello no tengo ni la menor idea. No es mi competencia. Sí que estén los consejeros de cada organismo encima”, ha añadido Ayuso, que volvió a insistir en que ese inmueble, por el que su Gobierno pagó 6,3 millones de euros sin informar a nadie, en un movimiento opaco que sorprendió incluso dentro de Planifica Madrid, no iba a ser su residencia oficial. “Si hubiera querido tener una vivienda para mí, he tardado un poquito, siete años (los que lleva gobernando). Lo lógico es que hubiera llegado el primer día y hubiera decidido, como tantos ministros, de los que no sabemos nada. Ni dónde viven ni cuánto cuestan los inmuebles”, ha continuado. La presidenta considera que hubiera sido “poco inteligente” hacer de ese ático su vivienda.Los intereses personales e inmobiliarios de la presidenta se cruzaron la semana pasada de una manera trágica. El día después de que EL PAÍS revelase la compra, que la Comunidad de Madrid había llevado con absoluto sigilo, se conoció que Alberto González Amador, el novio de Ayuso, ponía en venta sus dos propiedades en Chamberí, dos pisos en un mismo edificio, por 3,3 millones de euros. En uno, en una sexta planta, vive con la presidenta, y el otro, un ático, está sin reformar. La coincidencia con la compra con dinero público del famoso ático llevó a muchos a pensar que Amador se deshacía de estas propiedades porque su pareja iba a contar con una residencia oficial, como la tienen los presidentes de otras comunidades. “Entiendo que se hilen puntos porque se han dado dos circunstancias a la vez y suenan muy bien para hacer daño. Que casen los relatos queda muy bien y estamos dándole vueltas y estirando todo lo que haga falta”, ha lamentado, para acabar con una expresión de resignación: “Es lo que hay”. A la presidenta también le han preguntado por el mensaje que el PP envió a sus diputados en la Asamblea de Madrid, que este periódico reveló ayer. “Os pedimos colaboración para compartir y poner comentarios positivos. Mucha gente nos lee y estaría bien dar ejemplo y tirar del carro de los mensajes de apoyo a la gestión de la Presidenta”, les hicieron llegar. Ayuso piensa que ese tipo de órdenes son comunes dentro de un partido político. “Esto es más viejo que el hilo negro en política: que el grupo parlamentario de turno apoye al Gobierno que sustenta con sus votos. Tenemos este Gobierno gracias a este grupo parlamanentario. Que entre ellos se manden mensajes de apoyo, eso lo hacen todos los gobiernos del mundo mundial”, ha dicho.
Ayuso dice que es la Consejería de Presidencia quien debe dar explicaciones sobre la compra del ático: “Yo no tengo la menor idea”
La presidenta de Madrid asegura que son los consejeros los responsables de este tipo de operaciones












