Todavía son muchas las incógnitas que rodean la polémica compra del ático de lujo situado en el distrito de Chamberí por la Comunidad de Madrid con el fin de que la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, según justificaron, utilizara el inmueble como oficina en el tiempo en el que se llevaban a cabo unas supuestas obras en la Real Casa de Correos de Sol, de las que se desconocen detalles como el mes de inicio o de duración total. Pero con el paso de los días y tras las nuevas informaciones publicadas, algunas cifras que rodean la operación van cayendo en gotero, a pesar de la opacidad.

Tras la primera noticia publicada por El País, se conoció que se trataba de un ático de 485 metros con cinco habitaciones y 200 metros de terraza, situado muy cerca de la vivienda familiar de Ayuso, que recibió como donación en vida de su padre y en el que ahora vive su madre. Primero defendió su pertinencia, pero un día después el gobierno autonómico reculó y aseguró que pondrían en venta el inmueble para financiar la recuperación de los incendios que se han producido este verano. elDiario.es publicó de forma posterior que la empresa pública que compró el ático lleva un año tratando de vender un inmueble mayor en Gran Vía, a diez minutos a pie de la Puerta del Sol, sede de la Presidencia.