La frontera entre Zamora y el nordeste de Portugal permite llegar en poco tiempo a municipios que reúnen patrimonio histórico y espacios naturales protegidos. Uno de ellos es Mogadouro, situado en el distrito de Braganza y a cerca de hora y media en coche de la capital zamorana, sin necesidad de hacer un viaje demasiado largo por carretera. La localidad está sobre una meseta a unos 700 metros de altitud, en una zona próxima a los ríos Duero y Sabor.

Durante siglos, el municipio tuvo una posición estratégica por su cercanía con España. Esa función defensiva todavía puede verse con claridad en los restos del antiguo castillo, relacionado con la Orden del Temple, y en la torre medieval que sigue en pie dentro del recinto. A este conjunto se suman varias iglesias, un antiguo convento y otros edificios repartidos por el centro, que permiten conocer distintas etapas de la historia de la villa y ver cómo fue cambiando con el tiempo.

Fuera del casco urbano, parte del término municipal forma parte del Parque Natural del Duero Internacional. En esta zona se encuentra la Faia da Água Alta, una cascada situada cerca de la frontera con las provincias de Zamora y Salamanca. Se llega hasta ella por un sendero que atraviesa el entorno rural y varios tramos de meseta, desde los que puede verse el desnivel con claridad en distintos puntos. Por eso, suele ser uno de los lugares más visitados de esta parte de Portugal.