Ay, Portugal. Tan cerca y, en ocasiones, tan lejos. Durante muchos años, nuestro vecino en la Península Ibérica ha sido ignorado en el ámbito turístico de manera casi sistemática. Un error flagrante, habida cuenta del gran patrimonio cultural que en él se alberga. En total, la frontera entre España y el país luso tiene una longitud de 1.214 kilómetros, siendo la división continua más larga de toda la Unión Europea. Un espacio colindante que merece más relevancia de la que posee.PublicidadDe norte a sur, a pocos kilómetros de suelo español, se encuentran una serie de pueblos y localidades que sin duda alguna merecen una visita. Son poblaciones con personalidad propia, que ofrecen una buena panorámica del país vecino más allá de sus grandes atractivos turísticos. Este es un recorrido por algunos de los pueblos más pintorescos de la frontera portuguesa.ValençaValença se encuentra frente a la localidad pontevedresa de Tui. De hecho, ambos municipios conforman lo que se conoce como una eurociudad, esto es una región urbana transfronteriza que se sitúa entre España y Portugal. La frontera entre ambas la delimita el río Miño, por lo que una orilla pertenece a un país y la otra, al otro. Y, por encima, un puente conecta ambas culturas.Sin embargo, la convivencia no siempre fue tan pacífica. De raíces medievales, si algo llama la atención de primeras en Valença son sus murallas defensivas. Un complejo intrincado, reforzado y ampliado entre los siglos XVII y XVIII para defenderse, precisamente, de España. En su interior se encuentra el casco antiguo, así como edificios importantes tales como las iglesias como Santo Estêvão, la Misericórdia o Santa Maria dos Anjos. También un pequeño laberinto de calles y callejuelas en el que los estilos arquitectónicos se mezclan y le otorga un sabor especial.PublicidadRio de OnorRio de Onor no es especialmente monumental, aunque es bonito. No obstante, su principal curiosidad, por la que se ha convertido en famoso, aunque sea para figurar en forma de pregunta de Trivial, es que se trata de una aldea atravesada por la frontera entre España y Portugal. Es decir, una calle es territorio español, y oficialmente se llama Rihonor de Castilla y depende formalmente del Ayuntamiento de Pedralba de la Pradería, y la otra ya es suelo luso. Con una particularidad, físicamente son el mismo pueblo, son todos vecinos, pero en la parte portuguesa es una hora menos.¿Y qué ver en Rio de Onor más allá de la curiosidad que despierta su situación geográfica? Pues se trata de una aldea encantadora en la apetece dar un paseo, con casas de piedra y tejado de pizarra, unos alrededores muy verdes y en los que, tal y cómo indica el topónimo, el agua tiene una presencia central. La llamada Sierra de la Culebra le protege del exterior, generando una particularidad en la que, incluso, se habla un dialecto propio y, en tiempos, casi todo era comunal: los campos, el molino, los hornos… En definitiva, un pueblo único.PublicidadCastelo de VideCastelo de Vide destaca por su castillo medieval, situado en lo más alto de la loma coronando un paisaje de casas blancas. Su judería, una de las mejor conservadas de Portugal, añade una capa más de profundidad a la visita. Un entramado de callejuelas empinadas y puertas ojivales que recuerdan al pueblo sefardí que allí buscó refugio tras la expulsión por parte de Castilla.En general, y aunque suene a tópico, Castelo de Vide es un pueblo para pasear y dejarse sorprender por sus rincones. Es un pueblo con un patrimonio monumental notable, es cierto, aunque este no es lo único que tiene para ofrecer. Su principal valor es el encanto que desprende sus calles, plazas, escalinatas y fuentes.ElvasA solo unos 12 kilómetros de Badajoz se encuentra Elvas, una ciudad-fortaleza que es un auténtico tesoro patrimonial. Sin duda alguna, su principal baluarte es el entramado de murallas y construcciones defensivas en forma de estrella, protagonista de muchas fotos. No es el único tesoro arquitectónico que guarda, eso sí, con el impresionante acueducto de Amoreira construido en piedra alzándose imponente dentro del conjunto.Claro que, como suele ocurrir, lo interesante siempre se concentra dentro de las murallas. Esto es, aquello que pretenden proteger. Aquí hallamos una serie de calles empinadas, plazas escaladas, iglesias barrocas y bares donde se puede apreciar la influencia extremeña dentro del ecosistema portugués.Cacela VelhaPublicidadCacela Velha se encuentra en el Algarve oriental, a muy pocos kilómetros de la provincia de Huelva. Es, fundamentalmente, un pueblo de costa. Concretamente se encuentra en un acantilado en la fachada atlántica, formando una masa de edificios encalados de color blanco que dominan un paisaje precioso: una lámina de agua se abre paso entre bancos de arena dorada y marismas donde descansan las barcas de los mariscadores.A pesar de su pequeño tamaño, Cacela Velha posee una historia vasta que contar. No en vano, fue enclave islámico, plaza donada a la Orden de Santiago y puesto avanzado en la defensa marítima frente a ataques corsarios. Es, además, una opción preferencial para quienes busquen playa, pues contra la masificación del Algarve central y occidental, en sus inmediaciones se puede acceder a playas casi vírgenes en las que disfrutar en tranquilidad.
Los cinco pueblos de Portugal cerca de la frontera que merece la pena visitar
La división entre España y Portugal alberga algunas localidades pintorescas que, paradójicamente, pese a estar tan cerca, muchas son desconocidas.











