Con la dopamina a favor

De Bos describe el error habitual al concentrarnos: querer que las pausas sean divertidas... Y usar el móvil. Será pausa, pero no descanso para el cerebro. “Usted cree que le da energía hablar con un amigo o sus watsaps. Pero no, porque esa energía no es más que dopamina que priva al cerebro de la pausa. Désela mirando por la ventana o paseando. Logre así el default mode network (red neuronal por defecto), que le permite resetear, reconectar, priorizar y ser creativo”. Para concentrarse hay que haber comido y descansado; motivarse para que lo que haga sea emocionante y genere dopamina; y evitar que otras preocupaciones le distraigan describiéndolas antes sobre el papel. Redacte su “bloque de enfoque” de lo que cree relevante y le ayudará a generar dopamina para hacerlo.¿Por qué cada vez los textos tienen frases más cortas?

Por la dispersión inherente a la digitalización y el derroche de dopamina que nos permite al tener el móvil siempre a mano.

¿Hay que apagar el móvil?

El cambio incesante de tareas que permite nos impide concentrarnos y ser más creativos. El cerebro no focaliza ni descansa si va de pantalla en pantalla.