Poner el cerebro en blanco. Esa es la aspiraci�n de muchos que, llegadas las vacaciones, no piensan en otra cosa que... �en dejar de pensar! Lo m�s curioso es que ese desconectar de la cotidianeidad representa, desde el punto de vista neurol�gico, un periodo especialmente estimulante para el cerebro.

Cambiar de rutina, viajar, orientarse por una ciudad en la que no hemos estado nunca, conocer a gente o iniciarse en un deporte estimulan procesos relacionados con la plasticidad cerebral, la memoria espacial, las funciones ejecutivas, responsables de la planificaci�n y la toma de decisiones, o la cognici�n social, implicada en nuestras relaciones con los dem�s. Adem�s, la mayor exposici�n a la luz natural durante el verano tambi�n favorece una mejor regulaci�n de los ritmos circadianos, fundamentales para el descanso y el correcto funcionamiento de m�ltiples procesos cerebrales.Jos� Manuel Molt�, neur�logo y miembro de la Sociedad Espa�ola de Neurolog�a (SEN), nos explica por qu� las vacaciones son el mejor gimnasio para el cerebro. "Viajar supone un reto lleno de novedades y experiencias diferentes, y eso constituye un excelente entrenamiento para el cerebro. Cuando viajamos paseamos m�s, hacemos m�s ejercicio, algo que tambi�n resulta muy beneficioso. Y no hace falta caminar de forma intensa: simplemente movernos m�s y combinar actividad f�sica con nuevas experiencias ya aporta beneficios importantes".Esto es, explicado de forma muy sencilla, lo que ocurre en el interior de nuestro cerebro cuando rompemos con la rutina habitual: "El cerebro funciona a partir de la memoria previa y de la interpretaci�n de las cosas seg�n experiencias anteriores. Cuando rompemos la rutina hacemos trabajar esa memoria y la obligamos a adaptarse. Vamos guardando cosas nuevas, experiencias nuevas. Paseamos, conocemos a gente diferente y desarrollamos la capacidad de comunicarnos, aunque sea mediante gestos, con personas que no comparten nuestro idioma. Nos esforzamos por hacernos entender. Todo esto activa muchos sistemas cerebrales que, durante la rutina, funcionan de manera autom�tica. Empezamos a utilizar nuevos recursos para adaptarnos a situaciones distintas".�Es m�s beneficioso para el cerebro viajar que quedarse en casa? �O depende de c�mo aprovechemos ese tiempo? "Tampoco es malo quedarse en casa y relajarse. No se trata de elegir entre una cosa u otra, ni de pensar que una opci�n es buena y la otra mala. Est� bien dedicar unos d�as simplemente a descansar".En su opini�n, "no deber�amos glorificar el viaje por s� mismo ni demonizar el hecho de quedarse en casa. Todo puede tener beneficios. Como ocurre con casi todo en la vida, las cosas no son blancas o negras, sino que tienen muchos matices. Por ejemplo, viajar bajo la presi�n de no perdernos nada porque tenemos que publicarlo en Instagram para demostrar que hemos visitado los lugares y restaurantes de moda no es bueno para la salud. Nos estamos imponiendo un estr�s que no tiene ning�n sentido".El doctor Molt� recalca que "viajar es positivo cuando nos permite relajarnos, vivir experiencias nuevas y disfrutar del momento. Si viajamos por trabajo, probablemente no experimentemos esos mismos beneficios. Lo importante es esa parte positiva y enriquecedora de la experiencia". El verdadero reto consiste en cambiar nuestro d�a a d�a y hacer cosas diferentes como "dejar el m�vil guardado y en silencio. Viajar tambi�n hacia nuestro interior. El cambio siempre resulta enriquecedor, porque activa funciones cerebrales".�C�mo influye aprender una actividad nueva en la plasticidad cerebral? "Hay experimentos realizados con m�sicos en los que se observ� c�mo determinadas �reas de su cerebro se desarrollaban conforme avanzaban los a�os de formaci�n. Nuestras neuronas son capaces de generar m�s terminaciones y establecer m�s conexiones. No es que el cerebro se haga m�s grande, sino que sabemos que est� m�s sano. Es como crear una reserva para el futuro, de manera que, si alg�n d�a aparece una enfermedad neurodegenerativa, el da�o sea menor. Hablamos de un cerebro m�s funcional".Y lo mejor de todo es que nunca es tarde para propiciar esas nuevas conexiones cerebrales. "Si hay algo maravilloso en la biolog�a es que la mayor�a de nuestras estructuras, cuando se utilizan de forma regular y adecuadamente, tienden a mantenerse m�s vivas, m�s activas y m�s j�venes". El periodo vacacional, prosigue, "nos permite hacer cosas muy diferentes a las que hacemos habitualmente, y eso siempre favorece un aumento de la reserva cognitiva gracias a la creaci�n de nuevas conexiones cerebrales".Este neur�logo aclara que "no es que se produzca una reproducci�n significativa de neuronas, pero las actividades nuevas favorecen la aparici�n de nuevos circuitos, lo que se traduce en un cerebro m�s funcional. Por eso, las personas que se jubilan y dejan de mantenerse activas suelen deteriorarse con mayor rapidez. En cambio, las personas longevas, por lo general, se han mantenido activas durante muchos a�os, adaptando su actividad a su capacidad funcional y f�sica. Ya sea mediante ejercicio, lectura u otras actividades, gran parte del secreto est� en seguir activos y no tumbarnos a la bartola simplemente porque hemos cumplido cierta edad".Algo tan denostado en los tiempos que corren como el aburrimiento "tambi�n est� bien. Hay que dejarle al cerebro su tiempo de reposo. No se trata de vivir con el estr�s de pensar que no podemos perdernos nada. Aburrirse contemplando las olas, observando un cuadro o simplemente sin hacer nada tambi�n tiene valor. El cerebro necesita ese reposo para que todas esas conexiones sedimenten. Incluso echar un par de bostezos forma parte de un ritmo de vida saludable. No podemos vivir permanentemente estresados".�Qu� h�bitos del verano merece la pena mantener durante el resto del a�o para favorecer un envejecimiento cerebral saludable? "En el fondo es lo mismo: de vuelta a la rutina, deber�amos reservar un hueco para hacer alguna actividad diferente m�s all� de las obligaciones. Por ejemplo, el ejercicio f�sico le sienta muy bien al cerebro: mejora el estado de �nimo, reduce la percepci�n del dolor y beneficia la funci�n cognitiva. Es algo realmente maravilloso. No hace falta machacarse en el gimnasio. Caminar un rato cada d�a, ir y volver andando siempre que sea posible ya supone un gran beneficio. Tambi�n es importante mantener cierto equilibrio entre una rutina laboral intensa y un tiempo para aburrirnos, descansar o simplemente pensar en las musara�as".Tambi�n destaca la importancia de mantener relaciones sociales de calidad. "El ser humano es un animal social y necesita relacionarse. La soledad constituye un factor de riesgo claro para las enfermedades neurodegenerativas. Sin demonizar las nuevas tecnolog�as, que desempe�an un papel clave para mantener el contacto cuando existe distancia, no sustituyen las relaciones personales. Necesitamos vernos, compartir tiempo y, en cierto modo, tambi�n mantener ese contacto f�sico, aunque sea simplemente darnos un abrazo o tocarnos un poquito de vez en cuando", concluye.