Actualizado a las 11:07h.
El uso excesivo de pantallas y la gratificación instantánea en los tiempos modernos hacen que vivamos una crisis de atención. Así lo advierte la psiquiatra y conferenciante Marian Rojas Estapé, que durante una entrevista en el pódcast 'Tengo un plan', explica cómo la exposición constante a estímulos digitales altera el funcionamiento cerebral y dificulta la capacidad de concentración profunda.
Indica la divulgadora durante la charla que la liberación continua de dopamina - la hormona asociada al placer y la anticipación del deseo - genera una especie de «anestesia» en la corteza prefrontal, responsable del control de impulsos y la toma de decisiones. Un fenómeno que es claramente alimentado por las redes sociales, videojuegos o contenido breve, lo que reduce la capacidad de esfuerzo sostenido y empuja a una búsqueda constante de recompensas inmediatas.
«Cuando vivimos en alerta sostenida, la atención se ve mermada»
«Le hemos metido un por dos a la vida, vivimos acelerados hasta para escuchar los audios de WhatsApp a más velocidad; se pierden los matices», critica la divulgador







