En un contexto en el que las pantallas ocupan cada vez más espacio en la vida cotidiana y el ritmo acelerado parece imponerse sobre cualquier momento de pausa, la psicóloga y escritora chilena Pilar Sordo invitó a replantear la manera en que las personas transitan el día a día.Durante una entrevista con LA NACION, la especialista en salud mental sostuvo que uno de los mayores desafíos actuales es aprender a vivir de forma consciente y recuperar el control sobre aquellos hábitos que influyen directamente en la salud física y emocional de los individuos.Para Pilar Sordo, el problema no radica únicamente en el estrés o en la cantidad de actividades que se realizan en un día, sino en el exceso de estímulos que rodean a las personas desde que se levantan de sus camas. “Significa vivir consciente. Necesitamos aprender a vivir porque hay demasiada invasión. Mi abuela no necesitó eso, tampoco mi charla”, reflexionó.La psicóloga recomendó tratar de desconectarse tanto al principio como al final de cada día de los aparatos tecnológicos(Foto: Instagram @pilarsordooficial)En ese sentido, explicó que muchas de las recomendaciones que hoy brindan los profesionales de la salud mental tienen que ver con recuperar espacios de conexión con uno mismo y reducir la dependencia de los dispositivos electrónicos, que incluyen celulares, computadoras, videojuegos, tablets e incluso auriculares. “Necesitamos entender que no puedo tomar mi celular apenas despierto, que deben pasar al menos 30 minutos para que mi cerebro se conecte con el día desde otro lugar”, afirmó.La psicóloga también remarcó la importancia de establecer límites con la tecnología durante la noche. “Tengo que dejar el celular una hora y media antes de dormir y no puedo sentarme con mis hijos con el celular en la mano”, sostuvo.Más allá del uso de la tecnología, Sordo señaló que existen otros aspectos cotidianos que también inciden en el bienestar y que muchas veces son subestimados. Entre ellos mencionó la alimentación y la actividad física como pilares fundamentales de una vida sana. “Necesito aprender también que el azúcar hace mal; que tengo que evitar alimentos que me inflamen y que el ejercicio no es negociable”, expresó.La escritora chilena Pilar Sordo en la redacción de La NacionSegún explicó, incorporar estos hábitos no significa aspirar a una vida perfecta, sino contar con herramientas para enfrentar de una mejor manera las exigencias diarias. “Creo que todo esto es exponencial. Me refiero a estos aprendizajes que permiten mejorar mi calidad de vida en medio del caos”, señaló.Y agregó que, incluso en escenarios difíciles, siempre existe un margen de decisión personal. “En el ruido, si soy consciente, puedo hacerme cargo de entender que la vida que tengo, la decido yo. Hay un espacio de libertad humana que es ínfimo, pero superpoderoso: la actitud con la cual voy a vivir lo que me toca”, afirmó Sordo.Durante la entrevista, la psicóloga también respondió una de las preguntas más recurrentes de su carrera: ¿qué significa para ella la felicidad? Lejos de asociarla con el éxito, el dinero o los logros materiales que pueda tener, eligió una definición sencilla y fácil de aplicar para muchas personas. “Paz. Ausencia de ruido. Mental y corporal. Poder respirar profundo”, respondió sonriente.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA a partir de un artículo firmado por Dolores Pasman.