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CatalejoEn el campo jurídico, la posición de los aprovechados es exigir el cumplimiento de la letra muerta de la ley, aunque sea evidente la mala intención de aplicarla.

Las elecciones generales próximas se encuentran a menos de un año. Mantenerlas sin cambios profundos derivados de la irresponsabilidad absoluta de quienes participan como candidatos, así como la multiplicación de pseudo partidos calificados “de juguete”. Esta decisión solamente significa repetir la llegada a los organismos del Estado y a las alcaldías, sindicalías, concejalías, secretarías y demás, de personas mayormente incapaces, y envueltas en la exagerada ansia del enriquecimiento súbito y de la interpretación antojadiza de las leyes. No sirven al Estado y a los ciudadanos, sino a sí mismos, sus amigos y parentela. Se complementan con descaro, atrevimiento, avaricia, acumulación de dinero, ausencia de vergüenza y atrevimiento, consecuencia del irrespeto a su apellido.

En el campo jurídico, la posición de los aprovechados es exigir el cumplimiento de la letra muerta de la ley, aunque sea evidente la mala intención de aplicarla. Los diputados, por ejemplo, sesionaron casi en su totalidad para recetarse un aumento exagerado de sus sueldos, con el pretexto de necesitar fondos para visitar a los departamentos. Obtuvieron los pretextos de abogados dispuestos a darles pretexto y ocurre en muchos países, sobre todo latinoamericanos. Sócrates hace 2,400 años terminó rechazando a la democracia por las burlas de sus seguidores. Un solo voto malintencionado adicional en su contra selló su destino, y pese a saber la falsedad de la acusación, aceptó el veredicto. Desde entonces se discute si la moral, superior a la ley, debería haber ganado.