Si hay una elaboración que resume a la perfección la esencia del Mediterráneo y el amor por la masa tradicional en la Comunitat Valenciana, esa es la coca de tomate. Un bocado humilde pero sublime que rinde homenaje a la huerta estival, donde la jugosidad del tomate se abraza a una base crujiente y dorada para convertirse en el almuerzo o la merienda perfecta.

Aunque la fórmula tradicional a base de un sofrito bien caramelizado es un éxito asegurado, esta receta admite matices y variantes capaces de conquistar cualquier paladar. Desde la masa fina de fermentación lenta hasta la clásica versión de Castellón con cerveza o la sorprendente opción alcoyana con zumo de naranja, te traemos tres propuestas paso a paso para que prepares en casa la coca de tomate valenciana definitiva.

Coca tradicional de tomate y anchoas ahumadas

Esta versión rinde culto a la masa crujiente y fina que defiende la tradición valenciana. La clave reside en darle tiempo a la masa para que fermente en frío durante un día entero. El toque maestro lo aportan las anchoas ahumadas, que se añaden al final del horneado para que conserven toda su jugosidad y textura. Apunta los siguientes ingredientes:

Para la masa de pan: