No hay festividad sin su propio dulce. Y con la llegada del fin de curso, las pastelerías trabajan a toda máquina preparando las cocas de San Juan, el postre por excelencia para dar la bienvenida al verano. Es típico de Cataluña y la Comunidad Valenciana, pero cada vez más se puede encontrar en otras partes. En cada lugar las elaboran a su manera y, de hecho, debe ser el dulce con más variaciones porque la mayoría de comercios ofrecen un mínimo de tres tipos, desde las más clásicas a las más innovadoras. Las que más se repiten son las trad...
O suscríbete para leer sin límites
icionales cocas de brioche con fruta confitada; su versión con crema pastelera y la llamada coca de llardons, que está hecha con hojaldre y chicharrones. También hay tortas saladas, pero son más típicas del levante. Como pasa con otros dulces, ya no es raro ver que en otras regiones de España han importado esta tradición y también se zampan cocas durante la noche más corta del año. Seguramente, aquí reside la clave de su éxito: hay para todos los gustos.
Las cocas de San Juan son los postres más versátiles que hay porque incluso se pueden tomar antes del final de la comida, con sus versiones saladas ideales para cualquier hora. En Cataluña la tradición manda que sean dulces y que se coman la víspera de San Juan por la noche, acompañadas por una copa de cava y rodeados de amigos, antes de darle movimiento al cuerpo en cualquier verbena de pueblo o chiringuito playero. Pero también llegan a la mesa el mismo día de San Juan, cuando es festivo y muchas familias se reúnen para celebrar (o no) que llega el calorazo.






