Las sardinas de bota son una constante en muchas gastronomías populares españolas, porque eran fáciles de transportar, tenían una larga vida útil y eran económicas. El soparet alicantí –que suele prepararse en les Fogueres de Sant Joan– es uno de esos platos con raíces humildes que parte de este producto. Sardinas de bota –rancia o de cubo, según donde te encuentres– fritas y acompañadas de unas patatas fritas, ajetes tiernos, ñoras y huevos, todo hecho en la misma sartén en la que se hacen las sardinas. Existen muchas elaboraciones relacionadas con este plato, como la paella de Guardia Civil, un plato que se prepara en la misma paella y que consta de tomate, pimientos, patatas, huevos y sardinas. También está el esmorzaret alicantí, en formato bocata.
¿El objetivo de todos ellos? Compartir un momento social entre muchos y llenar el estómago. Se trata de un plato muy popular, de ahí que cada uno pueda hacerlo un poco a su manera en su casa. Es muy común añadir tomates secos, y en algunas zonas lleva también espinaca. Las sardinas, si no se encuentran de cubo, pueden comprarse frescas y hacerse como se prefiera: yo me hice con una docena de sardinas frescas, que ahora es un muy buen momento para comerlas. Freírlas es una opción; pero también pueden hacerse al horno, que tardan apenas 10 minutos a 190ºC. Si quieres ahorrarte la fritura general, puedes hacer todo en la freidora de aire; bueno, todo menos el huevo. Programa a 180ºC y haz primero las patatas, después las sardinas y termina con las ñoras y los ajetes.






