La zanja abierta en Koobi Fora dejó al descubierto una hendidura redondeada en la roca, y el equipo detuvo la excavación para retirar con cuidado la capa endurecida. Los cepillos fueron ampliando aquella superficie hasta que Kimolo Mulwa, excavador de la campaña, sonrió al encontrar dos marcas humanas junto a las pisadas profundas de un hipopótamo.
Aquel episodio de 1978 abrió la historia de GaJi10, un yacimiento del norte de Kenia donde varias pisadas han permitido reconstruir el paso de ocho Paranthropus boisei por la orilla del lago Turkana hace 1,43 millones de años.
Un cuerpo mayor obliga a revisar la imagen de la especie
La investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences ha reunido 21 pisadas humanas atribuidas a ocho individuos, junto con rastros de hipopótamos, antílopes y otras especies que atravesaron el mismo sedimento.
Kay Behrensmeyer, geóloga sénior y conservadora de paleontología de vertebrados del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, había localizado la primera parte del rastro durante una campaña dedicada a estudiar las capas geológicas de Koobi Fora. El equipo cubrió después la zona con arena para protegerla, regresó en 2016 y amplió la excavación en 2023, cuando aparecieron nuevas impresiones sobre la misma superficie.











