Restos humanos, herramientas y huesos de fauna hallados en la Depresión de Afar revelan prácticas mortuorias y movilidad de los primeros Homo sapiens en África (Imagen Ilustrativa Infobae)El Rift de Afar representa un desafío para la comunidad científica, que continúa realizando estudios en esta región geológica del Cuerno de África, donde confluyen tres placas tectónicas. Recientemente, un equipo internacional liderado por la Universidad de Oulu, Finlandia, encontró en la Formación Dawaitoli, en el Rift de Afar de Etiopía, restos de Homo sapiens de hace 100.000 años con huesos expuestos a altas temperaturas que podrían constituir la evidencia más antigua conocida de cremación humana, según el estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.PUBLICIDADLa investigación también concluye que los ciclos de inundación del antiguo río Awash influyeron más en la vida de esos grupos humanos que las fluctuaciones climáticas globales, según la Universidad de Oulu. Esa hipótesis se apoya en las miles de herramientas de piedra halladas en la zona, que indican regresos repetidos al lugar durante periodos cortos en una llanura con inundaciones estacionales.Fósiles de Homo sapiens de hace 100.000 años recuperados en Etiopía muestran huellas de incineración y aportan datos inéditos sobre la vida en el Paleolítico Medio (Imagen Ilustrativa Infobae)De acuerdo a los investigadores, hay indicios de que algunos difuntos pudieron ser incinerados ya en la Edad de Piedra, una fecha que supera por mucho el registro histórico que se tenía sobre esta actividad. La base de esa afirmación son los huesos humanos quemados a altas temperaturas localizados entre los fósiles de varios individuos en Etiopía, según el estudio.PUBLICIDADHasta el momento, las pruebas más antiguas de incineración en África se asociaban a pastores hace 3300 años de antigüedad, mientras que a nivel mundial, los restos cremados se situaban en el lago Mungo, Australia, hace unos 40.000 años.La Universidad de Oulu añadió en su comunicado que esos restos también mostraban marcas de mordeduras de depredadores y señales de un entierro repentino. Ese conjunto de indicios amplía la información sobre lo que ocurrió con los cuerpos y sobre las condiciones del yacimiento.PUBLICIDADLas investigaciones indican que los ciclos de inundación del río Awash influyeron más en la presencia humana que los cambios climáticos globales, según los análisis de la Universidad de Oulu (Imagen Ilustrativa Infobae)El trabajo no se limitó a los restos humanos. Los hallazgos ofrecen una reconstrucción más amplia sobre cómo se desplazaban y se adaptaban al entorno los primeros humanos de la región hace 100.000 años.Los investigadores sostienen que los ciclos de crecida del antiguo río Awash condicionaban la ocupación del territorio, y que esos factores locales pesaban más que los cambios climáticos a escala global.PUBLICIDADLas miles de herramientas de piedra encontradas indican que la población volvía una y otra vez al mismo lugar durante estancias breves, y los artefactos quedaron preservados en capas prácticamente intactas.El investigador y profesor de la Universidad de Oulu Ferhat Kaya resumió: “Esta investigación nos ayuda a comprender en profundidad cómo los primeros Homo sapiens interactuaban con su entorno. Nuestros hallazgos sugieren que los factores y cambios locales relacionados con el agua fueron más decisivos que las variaciones climáticas globales”.PUBLICIDADHerramientas de obsidiana halladas en el yacimiento sugieren traslados de larga distancia y una organización compleja entre los Homo sapiens de hace 100.000 años. (Imagen Ilustrativa Infobae)El estudio brinda también una visión precisa de la movilidad y la adaptación de estas primeras poblaciones. El hallazgo de objetos de obsidiana, un material volcánico ausente en la región cercana, indica que los Homo sapiens de hace 100.000 años se desplazaban a largas distancias para obtener y trasladar recursos de calidad, lo que refleja un comportamiento avanzado.A este hallazgo se suma el análisis de más de 3.000 fósiles de animales, entre los que figuran monos, roedores y grandes mamíferos. Estos restos permitieron a los investigadores reconstruir la diversidad biológica del ecosistema del Rift de África Oriental durante el Pleistoceno tardío.PUBLICIDADSegún los investigadores, la combinación de información geológica, paleontológica y arqueológica reunida en el valle del Rift de Afar resulta clave para entender la evolución humana antes de la migración hacia Eurasia. Este descubrimiento cuestiona la cronología previamente aceptada sobre las capacidades cognitivas y rituales de Homo sapiens, y plantea una nueva valoración sobre la influencia de la estabilidad ambiental en el desarrollo de las primeras culturas paleolíticas.
Un hallazgo podría constituir la evidencia más antigua de cremación humana
Un hallazgo en la Depresión de Afar revela restos humanos calcinados, herramientas y fauna, aportando evidencia inédita sobre la vida de las poblaciones del Paleolítico Medio africano







