Un fósil sin ningún dato de identificación estuvo guardado más de 50 años hasta que un grupo de investigadores notó algo extraño en su superficie: un patrón de anillos.
Después de analizarlo, <b>los científicos descubrieron que el fósil pertenece a una especie de helecho jamás descrita por la ciencia,</b> la cual vivió junto a los dinosaurios cuando Suramérica y África formaban parte del mismo continente.“El fósil solo contaba con dos notas escritas a mano, una que decían ‘Mesa de Los Santos, Santander’ y otra que mencionaba minas de yeso cerca del pueblo”, señala el geólogo Héctor Palma Castro, magíster en Biología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien formó parte del trabajo que llevó al hallazgo.Para descubrirlo había que prestar atención a los detalles: “en uno de los cortes transversales de la muestra se veían unos anillitos y unas estructuras con forma de C.
Fue lo primero que nos causó curiosidad y lo que terminó siendo determinante, pues eran parte de los canales vasculares, como las venas de la planta”, relata el magíster Palma, hoy investigador del Museo Field de Chicago.Lo que comenzó como una curiosidad fotográfica en la Colección Paleontológica de la UNAL, tres años después terminó siendo la descripción de una nueva especie de helecho: <i>Paradoxopteris huertasii</i> —descubierta en la década de 1970 por el padre Gustavo Huertas—, una planta que vivió hace unos 114 millones de años, durante el Cretácico Temprano, cuando también existían dinosaurios como <i>Padillasaurus leivaensis</i>, cuyos fósiles se han encontrado en Villa de Leyva.El fósil forma parte de lo que el geólogo Palma describe como una “colección histórica” recolectada por el padre Gustavo Huertas, profesor y sacerdote que documentó fósiles en distintas regiones del país entre 1960 y 1970, principalmente en Villa de Leyva.








