Pedro S�nchez est� siendo injustamente se�alado por su pol�tica migratoria liberal.Una imagen vale m�s que mil palabras. O mil hechos. Las im�genes de decenas de miles de migrantes desbordando los controles fronterizos para entrar en el enclave espa�ol de Ceuta desde Marruecos, son impactantes. Tambi�n lo es el n�mero de muertos, que supera los 70. La afluencia masiva ofreci� a los pol�ticos contrarios a la inmigraci�n el ejemplo perfecto de una Europa amenazada por la invasi�n. "Recuerden esa imagen", dijo Donald Trump.El presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, se ha caracterizado por desafiar a Trump, ya sea en materia de gasto en defensa, por la posici�n en relaci�n a Israel o por la regulaci�n tecnol�gica. Por tanto, la reacci�n del presidente estadounidense era f�cil de prever. Pero no la reacci�n hostil de los socios europeos de Espa�a. El incidente de Ceuta ha abierto una brecha extraordinaria en la UE. Ha dejado a S�nchez, uno de los pocos l�deres occidentales que defiende una pol�tica migratoria liberal por razones morales y pragm�ticas, en una posici�n de aislamiento.La seguridad de la zona Schengen, el espacio de libre circulaci�n de la UE, depende de la seguridad de su frontera exterior m�s d�bil. Cada Estado miembro tiene inter�s en las acciones de los dem�s. Sin embargo, las reacciones de las capitales europeas ante la afluencia de inmigrantes a Ceuta fueron precipitadas, ego�stas y faltas de informaci�n. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, de derecha, exigi� de inmediato la suspensi�n de Espa�a de la zona Schengen. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, de centroizquierda y partidaria de una pol�tica migratoria intransigente, y otros l�deres de la UE se sumaron a la petici�n de Meloni en mayor o menor medida. El presidente franc�s, Emmanuel Macron, orden� reforzar los controles fronterizos.Parecen ignorar que Ceuta se encuentra, de facto, fuera de la zona Schengen. Los viajeros procedentes de este enclave deben presentar pasaporte y visado para entrar en la Espa�a peninsular. Probablemente sea m�s dif�cil para un inmigrante ilegal llegar a la pen�nsula desde Ceuta, un territorio peque�o y fuertemente vigilado, que desde el propio Marruecos. La gran mayor�a de las 60.000 personas que llegaron a Ceuta a nado o a pie la semana pasada regresaron a Marruecos en menos de 24 horas.Los socios europeos de Espa�a tambi�n parecen haber ignorado la participaci�n de Marruecos en este drama. Madrid ha evitado culpar a Rabat porque necesita su cooperaci�n, a corto plazo para la devoluci�n de los migrantes de Ceuta y a largo plazo en materia de control migratorio y seguridad. Esto nos recuerda que el control de la inmigraci�n en la UE depende de la colaboraci�n con sus vecinos. Sin embargo, ante los informes sobre la falta de personal habitual en el lado marroqu� de la frontera, Madrid tiene razones para creer que Rabat permiti� la llegada masiva de migrantes como una forma de presionar a Espa�a. �Por qu�? Porque Marruecos ya lo hab�a hecho antes.En 2021, varios miles de migrantes lograron burlar los controles fronterizos espa�oles en Ceuta durante una crisis diplom�tica entre ambos pa�ses por la regi�n en disputa del S�hara Occidental, bajo control marroqu�. Desde entonces, Espa�a ha cambiado de postura y apoya el plan de Rabat para la autonom�a de la regi�n bajo soberan�a marroqu�. En esta ocasi�n, los hechos podr�an estar relacionados con un intento reciente de S�nchez por mejorar las relaciones con Argelia, el enemigo ac�rrimo de Marruecos.Cuando Bielorrusia instrumentaliz� los flujos de migraci�n irregular hacia Polonia en 2021, o antes de eso Turqu�a hacia Grecia, la UE prometi� solidaridad incondicional. No en esta ocasi�n. Ahora, los socios europeos de Espa�a le se�alan con el dedo.Sin duda, Espa�a tiene explicaciones que dar sobre los fallos de inteligencia en este caso o la insuficiente infraestructura fronteriza en Ceuta. Sin embargo, el a�o pasado registr� la mitad de cruces irregulares de fronteras que Italia, seg�n Frontex, la agencia fronteriza de la UE. Como ha se�alado Gerald Knaus, del think tank European Stability Initiative, Espa�a tambi�n gestiona mucho mejor que Italia la readmisi�n —desde otros Estados miembros de la UE— de migrantes irregulares que entraron por primera vez al bloque a trav�s de su territorio (1.366 frente a la escasa cifra de 60 en 2024), un pilar crucial de la pol�tica migratoria europea.Es poco habitual que los miembros de la UE se enfrenten p�blicamente entre s� de la manera en que lo han hecho con Espa�a, uno de los pocos gobiernos de izquierdas que quedan en el bloque.Piensan que S�nchez es un l�der un tanto permisivo en materia de inmigraci�n en un momento en que casi todos los dem�s est�n endureciendo sus posturas. �La verdadera causa de la tensi�n? Una propuesta de regularizaci�n extraordinaria para migrantes en situaci�n irregular que hayan vivido en Espa�a al menos cinco meses. Aunque estaba previsto que 500.000 personas se acogieran al plan, m�s de 1,2 millones han presentado su solicitud. En una carta enviada este s�bado, Meloni, Frederiksen y otros 20 l�deres instaron a la UE a priorizar "el refuerzo de nuestras fronteras exteriores y de todas las pol�ticas que puedan actuar como efecto llamada, como la regularizaci�n de un n�mero masivo de migrantes irregulares". Aunque hay pocos estudios que respalden la idea de que estas pol�ticas incentivan una mayor migraci�n ilegal, es un argumento f�cil de sostener.La crisis de Ceuta corre el riesgo de minar la confianza en las pol�ticas fronterizas europeas y una reacci�n precipitada por parte de los l�deres de la UE no ayudar�. En su lugar, el p�nico es un claro reflejo del momento pol�tico en el que se encuentra el bloque: el comienzo de un pr�ximo ciclo electoral en Alemania, Francia, Espa�a, Polonia e Italia, donde los gobiernos actuales se ven amenazados por partidos de extrema derecha antiinmigraci�n. Incluso Meloni est� siendo rebasada por la derecha en este asunto. Ceuta ofrece un espect�culo aterrador, pero no es el verdadero problema de fondo.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.