La crisis migratoria en Ceuta continúa dejando algunas de las imágenes más impactantes de la jornada. Días después de la llegada masiva de migrantes desde Marruecos, decenas de personas siguen esperando en las playas o a las puertas del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que permanece al límite de su capacidad, mientras muchos pasan la noche al raso a la espera de una solución. Un escenario que refleja que, más allá del momento de los cruces, la presión sobre la frontera sur de Europa continúa y las consecuencias humanitarias siguen muy presentes.
El calor extremo y la sequía vuelven a condicionar buena parte de la actualidad. En España, Pelayos de la Presa intenta recuperar la normalidad tras el incendio que ha arrasado viviendas y un camping, mientras las llamas continúan golpeando otros puntos de Europa, desde el suroeste de Francia hasta Grecia y los Países Bajos. Al mismo tiempo, la crisis climática deja nuevas imágenes de sus efectos sobre el continente. El Rin y el Danubio registran niveles de agua excepcionalmente bajos, en Alemania los agricultores adaptan sus cultivos a un clima cada vez más imprevisible y en Inglaterra se mantienen las alertas por sequía y altas temperaturas. Incluso las fiestas de Es Migjorn, en Menorca, han tenido que adelantar algunos de sus actos para evitar las horas de más calor.













