La actualidad deja imágenes de fuerte contraste entre la tragedia y la celebración. En Ceuta, la crisis migratoria alcanza niveles sin precedentes con la llegada masiva de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos y un elevado número de víctimas mortales en los intentos de cruce. Mientras tanto, España despliega nuevas medidas de seguridad en la frontera. En otro punto del Mediterráneo, los incendios forestales mantienen en vilo a Grecia, donde las llamas avanzan cerca de Atenas y devoran amplias zonas de vegetación.
Frente a estos escenarios de emergencia, numerosas celebraciones culturales llenan de color distintos rincones del mundo. Los globos aerostáticos protagonizan festivales en Capadocia, Turquía, y en Pátzcuaro, México, mientras recreaciones históricas en Bosnia, espectáculos flamencos en Murcia y las tradicionales invasiones vikingas de Catoira acercan al público a la historia y la cultura popular. También destacan el Campeonato Mundial de Surf Canino en California y las competiciones de saltos desde puentes en Kosovo.
La jornada reúne además actos religiosos y homenajes multitudinarios. Miles de peregrinos chiítas se congregan en Karbala, Irak, antes de la celebración de Arbaeen. Entre los momentos más emotivos figuran el homenaje de la comunidad surfista venezolana a las víctimas del terremoto de junio y el tributo en Katmandú al alpinista Nirmal Purja y sus compañeros fallecidos en una avalancha. La actualidad se cierra con el accidente de una avioneta turística en las Líneas de Nazca, en Perú, que deja trece fallecidos, entre ellos dos turistas españoles.











