NoticiaEste episodio se enmarca en una de las peores crisis que ha vivido la ciudad autónoma de apenas 84.000 habitantes en los últimos años.Agentes de la Guardia Civil de España vigilan la zona mientras migrantes intentan entrar en el enclave de Ceuta Foto: AFPPERIODISTA INTERNACIONAL31.07.2026 22:05 Actualizado: 31.07.2026 22:05
La llegada de unos 60.000 migrantes desde Marruecos al enclave español de Ceuta, que Madrid calificó de "ataque" a su integridad territorial y rápidamente desplegó fuerzas militares para retornar a la mayoría de los migrantes irregulares, desató una crisis en la Unión Europea hasta el punto de que Italia cerró temporalmente su espacio de libre circulación con España.Este episodio se enmarca en una de las peores crisis que ha vivido la ciudad autónoma de apenas 84.000 habitantes en los últimos años, que en cuestión de horas recibió un flujo migratorio equivalente a cerca del 70 por ciento de su población. LEA TAMBIÉN Desde principios de semana habían empezado a llegar cientos de personas a Ceuta, tanto a nado como saltando las vallas fronterizas, en su mayoría hombres jóvenes y adolescentes. Pero a partir de la madrugada del jueves, y en apenas unas horas, la marea humana se multiplicó. Según el Gobierno español, a última hora del viernes la gran mayoría de ellas (unas 53.000) ya había regresado a Marruecos.Ceuta Foto:Pero, más allá de que la crisis esté siendo atendida y los migrantes retornando a sus países con el respaldo del gobierno marroquí, el episodio desató un choque diplomático continental.El Ministerio del Interior italiano confirmó que el país cerró para España sus puntos de entrada marítimos y aéreos, pero precisó que esto no tendrá impacto en los viajes de los españoles y europeos hacia Italia. Los controles en las fronteras aéreas y marítimas con España serán "específicos" y solo afectarán a los ciudadanos no europeos que lleguen de España, especificó el ministerio.La medida permanecerá en vigor durante un mes a partir del sábado. Sin embargo, no queda claro el alcance de la suspensión y expertos aseguraron que no es posible aplicarla con el marco legal vigente.Ceuta, España. Foto:Google Maps.Tras el anuncio, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reaccionó y aseguró que la integridad del espacio Schengen "está absolutamente garantizada" porque la mayoría de los migrantes que entraron al enclave español de Ceuta han regresado a Marruecos. "No es posible trasladarse de Ceuta y Melilla a la Península sin identificarse en un control de policía", añadió en X. "Basta de confusión interesada", escribió el ministro. LEA TAMBIÉN Reacción de los países a la crisis en CeutaVarios países europeos reaccionaron con firmeza ante esta crisis migratoria. La decisión de Italia fue defendida por otros como Finlandia, Suecia, República Checa o Dinamarca, naciones que también criticaron a Madrid, pero las reacciones también se replicaron fuera de las fronteras europeas, con ataques del presidente estadounidense, Donald Trump, o de Israel, pero también de Rusia y China.El primer ministro polaco, Donald Tusk, no pidió la suspensión, pero sí aseguró que "España debe tomar ejemplo de Polonia" para que sobreviva Schengen.Un migrante avanza por las aguas cercanas a la barrera fronteriza entre Marruecos y Ceuta. Foto:AFPA estas posturas duras se han unido todo el espectro europeo de partidos de extrema derecha: desde la francesa Marine Le Pen, que prometió detener "la locura" y limitar la libre circulación a solo nacionales de la UE si gana el año que viene las presidenciales, al ultraderechista británico Nigel Farage, que ve en Ceuta "una batalla por el futuro de nuestra civilización" e insta a "despertar".Mientras que en respaldo de Madrid salieron Francia, Portugal y Alemania. El presidente francés, Emmanuel Macron, que en un principio se mostró duro con España al ordenar el refuerzo de la frontera, pasó a mostrarse más cercano tras la actuación rápida. Sin embargo, el país ordenó multiplicar por cinco los policías en frontera con España.Por su parte, Portugal, que también comparte una amplia frontera con España, mostró su "gran preocupación" y aseguró que la integridad del sistema Schengen depende de un estricto control fronterizo, pero mostró confianza en el Ejecutivo español que "desde el primer momento (...) ha dado garantías de que (...) hará revertir el flujo" de migrantes.También el canciller alemán, Friedrich Merz, aunque en un tono duro en el que advirtió de que "España debe recuperar el control", mostró "satisfacción" con la "intención de no permitir que los migrantes irregulares entren en el continente europeo".Miles de migrantes cruzaron desde Marruecos hacia el enclave español de Ceuta. Foto:AFPLo cierto es que, por ahora, la mayoría de países no han querido ir tan lejos como Italia, pero sí se han mantenido en la postura de pedir a España mayor rigor en la gestión de la frontera.Incluso en las mismas instituciones europeas hubo desavenencias: mientras la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificaba de "inaceptables" las llegadas y pedía devoluciones "rápidas", el presidente del Consejo Europeo, António Costa, expresó su solidaridad con España y ha destacado la "firme respuesta" de su gobierno. LEA TAMBIÉN En Washington, Trump calificó de "terribles" las imágenes. "Así estaremos nosotros dentro de tres años si gana el bando equivocado", declaró en Fox News antes de las elecciones de medio mandato de noviembre en ese país.Mientras que en Ceuta, Juan Jesús Vivas, el presidente de la ciudad autónoma, lamentó en una comparecencia una respuesta "tardía e insuficiente" del gobierno de Madrid y dijo que "asimilar esta presión es absolutamente imposible".Con AFP y EFE Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












