El acceso al empleo suele ser una de las principales barreras para quienes recuperan la libertad tras cumplir una condena. Sin oportunidades laborales, la exclusión social se profundiza y las posibilidades de reincidencia aumentan. Sobre esa realidad trabaja desde hace tres años la Fundación E+E con Nuevos Caminos, un programa que combina capacitación en contextos de encierro, formación para el trabajo y vinculación con empresas.
La iniciativa fue distinguida con el Premio Perfil Córdoba 2026 en la categoría Bien Público, en reconocimiento a un modelo que ya desarrolló tres ediciones, dictó más de doce talleres y alcanzó a más de 300 personas privadas de la libertad. A eso se suma otro dato que marca la dimensión del proyecto: cerca de 100 participantes ya consiguieron empleo formal y existen acuerdos para incorporar a otras 50 personas.
La presidenta de la Fundación E+E, Myrian Martínez, explica que el programa nació a partir de conversaciones con integrantes del Poder Judicial sobre las dificultades que enfrentaban las personas en libertad condicional para acceder a un trabajo.
"Me voy a poner a trabajar por este sector de la sociedad que me parece que está siendo descuidado, donde podemos hacer algo muy bueno en cuanto a emprendimientos", recuerda sobre aquella decisión que terminó convirtiéndose también en el eje de su tesis de maestría.











