Aitor, Jana y Álex crecieron con dificultades que parecían marcar su camino: falta de experiencia, inseguridades emocionales y problemas de aprendizaje en un entorno de vulnerabilidad. Hoy Aitor tiene un contrato indefinido en la industria cárnica, Jana estudia Derecho en la universidad y Álex encara el futuro con más confianza. Sus historias muestran cómo el acompañamiento integral puede cambiar trayectorias. Gracias al apoyo de la Fundación “la Caixa” a través de programas como Incorpora Joven, CaixaProinfancia y las Becas de Grado, estos tres jóvenes han conseguido romper el círculo de vulnerabilidad que marcaba sus vidas.
Aitor Hermoso, zamorano de 20 años, repetía segundo de bachillerato sin experiencia laboral. “No tenía ningún tipo de experiencia y no sabía muy bien qué camino tomar”, recuerda. En el Centro Menesiano Zamora Joven, entidad social colaboradora del programa Incorpora, inició un itinerario personalizado con María Ortiz. Le propusieron el curso de Operario Polivalente en la Industria Alimentaria.
“Decidí apuntarme sin saber mucho, pero con muchas ganas de aprender”, explica Aitor. Tras las prácticas en Melquíades Rodríguez, empresa de embutidos y jamones, consiguió un contrato que pasó a indefinido. “Ahora tengo un sueldo que me permite ayudar en casa y la opción de independizarme”, afirma Aitor, uno de los 9.000 jóvenes que ha encontrado empleo este año a través del programa de inserción sociolaboral Incorpora, de la Fundación “la Caixa”.








