Contenido de Marca Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación. EN COLABORACIÓN CON LA FUNDACIÓN ”LA CAIXA”En España, según datos del INE, uno de cada tres niños crece en contextos de pobreza y falta de oportunidades, y uno de cada cuatro jóvenes que quiere trabajar no encuentra empleo. El 22,9% de la población española entre 18 y 29 años vive en hogares con dificultades económicas, según datos analizados por los investigadores Luis Ayala, Olga Cantó, Carolina Navarro, Rosa Martínez y Marina Romaguera de la Universidad de Alcalá y la UNED en colaboración con el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”.El ascensor social se atasca en el paso de la adolescencia a la juventud. Los niños que crecen en situación de vulnerabilidad tienen muchas posibilidades de seguir siendo jóvenes con dificultades económicas. Pero esta realidad no tiene nada que ver con sus capacidades o su actitud: si la oportunidad llega, muchos consiguen salir adelante.Las historias de Aitor, Noelia y Tomás demuestran que recibir el apoyo adecuado permite a los jóvenes desarrollar todas sus capacidades y mejorar sus condiciones de vida y las de su entorno.Aitor: compromiso y esfuerzo para integrarse en el mercado laboralCuando repitió segundo de bachillerato, Aitor Hermoso (Zamora, 2006) era uno de tantos adolescentes que veían su salida al mercado laboral como algo incierto. Sin experiencia ni una idea clara de qué camino tomar, su vida dio un giro cuando conoció la iniciativa de integración laboral Incorpora de Fundación ”la Caixa”.Aitor comenzó un itinerario personalizado de inserción sociolaboral en el Centro Menesiano Zamora Joven, donde se analizaron sus intereses y se identificaron sus fortalezas. En base a sus capacidades, se le propuso participar en un curso de Operario Polivalente en la Industria Alimentaria. «Decidí apuntarme sin saber mucho sobre este ámbito, pero con muchas ganas de aprender», explica Aitor.El curso se organizó en colaboración con siete compañías del sector alimentario, y la que primero se fijó en Aitor fue Melquiades, especializada en la fabricación y venta de embutidos. Las prácticas en esta empresa fueron su primera experiencia laboral, y también su primera oportunidad de brillar.«Aitor aprendió muy rápido, se hizo responsable de todas las tareas que le adjudicaban y destacó en el grupo desde el principio», comenta Melquiades Rodríguez, el dueño de la compañía. Y esta es una actitud compartida por muchos jóvenes del programa Incorpora: «Vienen muy motivados y con una dosis de responsabilidad muy alta; quieren aprovechar la oportunidad y se les nota».Cuando finalizó las prácticas, Aitor recibió la oferta que culminó todo el camino: un primer contrato temporal en la compañía. A día de hoy, es un trabajador indefinido de Melquiades.Un puente sobre el abismo de la falta de experienciaMarta Ortiz, la técnica de Incorpora que guio los pasos de Aitor, señala que la formación insuficiente y la falta de experiencia profesional son las principales dificultades a las que se enfrentan los jóvenes vulnerables: «Muchas empresas buscan candidatos con experiencia previa para reducir los tiempos de adaptación y asegurarse un rendimiento óptimo desde el inicio». Y esta realidad puede generar desmotivación: «En muchos casos, esto lleva a los jóvenes a cuestionar la utilidad de formarse al no obtener oportunidades laborales, precisamente por la experiencia que exige el mercado».Incorpora es un programa pensado para construir un puente sobre este abismo: fomenta la contratación de personas en situación de exclusión, como jóvenes vulnerables, conectando sus perfiles con el tejido empresarial. Impulsa cada año cerca de 40.000 contrataciones de personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas más de 9.000 jóvenes con dificultades para acceder al mercado laboral.Noelia e Iván: de la duda a la seguridad en sí mismosEn ocasiones, la posibilidad de conseguir un mejor empleo puede verse truncada por una barrera económica. Este era el caso de Noelia Pérez e Iván Nieto, dos jóvenes con algo en común: veían el sector de la seguridad como una salida laboral prometedora, pero se enfrentaban a la necesidad de obtener la tarjeta de identificación profesional (TIP), acreditación obligatoria que se consigue a través de un curso valorado en unos 1.500 euros.Noelia trabajaba en hostelería y no tenía claro cómo avanzar en su vida laboral. Iván había pasado cuatro años en el Ejército, lejos de su ciudad natal, Jerez de la Frontera, y tenía ganas de volver a casa para empezar una nueva etapa profesional. Cuando ambos conocieron el programa Más Empleo Joven, vieron claro que se encontraban ante una oportunidad. «Sin el certificado de profesionalidad no puedes trabajar como vigilante y, sin la oportunidad que me ofreció Más Empleo Joven, yo no habría podido acceder al curso», asegura Iván.Noelia e Iván participaron en el programa a través de la Asociación Arrabal, en Cádiz. Allí no solo consiguieron el Certificado de Profesionalidad de Vigilancia y Seguridad, también aprovecharon la orientación integral que reciben todos los jóvenes participantes. «Muchos no saben cómo empezar ni qué hay que hacer para entrar en el mercado laboral. Nosotros les ayudamos a hacer el currículum, pero también a reflexionar sobre lo que los define y sobre los valores que los hacen distintos de los demás y que podrían demostrar en una entrevista o al empezar en un puesto de trabajo», explica Sonia Roa, técnica de la Asociación Arrabal.Más Empleo Joven es una convocatoria cofinanciada por la Fundación ”la Caixa” y el Fondo Social Europeo. Desarrolla itinerarios formativos orientados a conseguir certificados de profesionalidad para jóvenes inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil. Combina formación, acompañamiento personalizado, prácticas en empresas y concesión de becas.Las prácticas, el primer contacto real con el mundo laboralLas prácticas son una aportación decisiva que los jóvenes del programa valoran mucho. Noelia las realizó en la terminal de cruceros del Puerto de la Bahía de Cádiz, un espacio de más de mil metros cuadrados en el que la seguridad privada colabora con la Guardia Civil y otros cuerpos policiales. Ese entorno real, marcado por el movimiento constante y los imprevistos, le enseñó la exigencia que el aula no puede reproducir.«Yo creo que lo aprendí casi todo en las prácticas», explica Noelia. «En clase te dan una base importante, te preparan para lo que puede pasar y cómo actuar. Pero hasta que no te ves en la situación no sabes con qué te puedes encontrar. Cada persona y cada servicio son un mundo, ninguno es igual que el anterior».El cambio que han vivido Noelia e Iván no es solo laboral, sino también personal. «Tengo mucha más seguridad en mí misma», reconoce. «Trabajo en algo que me gusta y la gente me dice que estoy hecha para esto. Al final eso te da autoestima». Iván, más directo, lo resume con sencillez: «Todo esto me ha ayudado a ser más feliz».Sonia observa esa transformación en muchos participantes de Más Empleo Joven: «Se nota hasta en la postura corporal, en cómo se expresan, en sus habilidades comunicativas», detalla. «Cuando uno encuentra un trabajo en el que se siente valorado también empieza a valorarse más a sí mismo».Fundación ”la Caixa”: apoyo para los niños, adolescentes y jóvenes vulnerablesAitor, Noelia y Tomás encontraron su oportunidad a través de los programas de la Fundación ”la Caixa”. La entidad impulsa programas de acompañamiento socioeducativo y acceso al empleo dirigidos a la infancia y la juventud vulnerable, como CaixaProinfancia, Incorpora Joven, las Becas de Grado, las Convocatorias de Proyectos Sociales o las iniciativas Más Infancia y Más Empleo Joven.Cada año, más de 140.000 niños, adolescentes y jóvenes reciben apoyo a través de estos programas, desarrollados junto a una amplia red de entidades sociales. Programas que buscan cambiar realidades estructurales e injustas y, sobre todo, que van más allá de los números y las estadísticas para mejorar vidas de forma efectiva.