I. Asenjo
30/06/2026 a las 18:43h.
Los indicadores económicos dibujan una España en crecimiento, mientras que los jóvenes, y lo que no lo son tanto, no perciben esos avances en el día a día. Y es que la precariedad actual es un problema estructural que combina empleo temporales y mal pagados, dificultades extremas de emancipación, donde la edad media supera con creces los 30 años, y un alto riesgo de exclusión social, algo que genera un marcado retraso en los proyectos de vida tradicionales.
El Indicador Sintético de la Juventud (ISJ), elaborado por la Fundación PwC, concluye que los jóvenes españoles tienen una situación social y económica peor que los de hace 30 décadas tras analizar por primera vez en España 39 variables económicas y sociales agrupadas en cuatro ámbitos: demografía, mercado de trabajo, educación y vivienda.
La universidad «ha perdido el monopolio del conocimiento»









