Durante el verano, para combatir el calor, tendemos a ingerir alimentos o bebidas cuanto más fríos o frescos, mejor. Sin embargo, conviene extremar precaución con lo que consumimos: una mala manipulación o conservación podría causarnos una intoxicación alimentaria. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) recomienda una serie de medidas para evitar consumir alimentos en mal estado.Publicidad"Las toxiinfecciones alimentarias son aquellas enfermedades que se producen por la ingestión de alimentos con presencia de gérmenes patógenos o sus toxinas", define la Aesan.Este organismo público alerta de que los meses de verano suelen ser especialmente críticos para este tipo de intoxicaciones, ya que las altas temperaturas favorecen el desarrollo de los microorganismos. Por ello, la asociación ofrece una serie de consejos para evitar enfermedades derivadas de una mala manipulación o conservación de los alimentos, dirigidos tanto a clientes de restaurantes y bares como a los propios cocineros.1. Consumir alimentos manipulados de forma seguraEs importante elegir alimentos que hayan sido tratados correctamente desde su elaboración hasta su consumo. La leche debe estar pasteurizada o hervida, y la carne, el pescado y los productos de repostería deben conservarse refrigerados o congelados. Los platos preparados con huevo crudo deben consumirse al momento o mantenerse en frío si no se van a tomar inmediatamente.2. Cocinar bien los alimentos de origen animalUna cocción adecuada elimina la mayoría de los microorganismos que pueden causar enfermedades. Por ello, es recomendable que el interior de carnes y pescados alcance al menos 70 ºC, comprobando también que el alimento esté hecho por dentro.3. Consumir los alimentos recién cocinadosLo mejor es comer los alimentos poco después de prepararlos y evitar dejarlos a temperatura ambiente durante mucho tiempo, ya que esto favorece el crecimiento de bacterias. Esto es aplicable tanto en restaurantes como en el hogar.Publicidad4. Conservar correctamente los alimentos cocinadosLos alimentos que no se consuman en el momento deben mantenerse calientes por encima de 60 ºC o refrigerados a 5 ºC o menos. Si vas a preparar pescado crudo o poco cocinado, es recomendable congelarlo previamente durante al menos cinco días a -20 ºC para evitar el riesgo de anisakis.5. Recalentar bien los alimentosLas sobras deben guardarse en el frigorífico lo antes posible y no permanecer más de dos horas a temperatura ambiente. Antes de consumirlas, es importante calentarlas completamente, alcanzando unos 70 ºC, especialmente si se utiliza el microondas.6. Evitar la contaminación cruzadaLos alimentos cocinados no deben entrar en contacto con alimentos crudos ni con utensilios o superficies que los hayan tocado. Además, es más higiénico utilizar papel de cocina en lugar de trapos o bayetas, ya que estos pueden acumular microorganismos.Publicidad7. Limpieza en superficies y alimentosLa persona que vaya a manipular los alimentos debe mantener unas estrictas medidas de higiene, como lavarse siempre las manos antes de tocar cualquier producto. Del mismo modo, todas las superficies y utensilios de cocina deben mantenerse limpios. También es importante prestar especial atención a almacenar la basura en recipientes lisos, lavables y cerrados.8. Mantener los alimentos fuera del alcance de los animalesSe debe evitar que la comida entre en contacto con animales o insectos, ya que son uno de los principales portadores de gérmenes patógenos y parásitos que pueden provocar enfermedades.9. Utilizar exclusivamente agua potableEl agua potable no solo debe utilizarse para beber, sino también para preparar los alimentos. La Aesan señala que tanto el agua envasada como la procedente de la red pública son aptas para el consumo, por lo que se debe evitar utilizar agua de pozos que no haya sido potabilizada.10. Consumir alimentos refrigerados en baresEn bares, restaurantes o cafeterías, los alimentos perecederos deben estar protegidos en vitrinas y conservarse en las condiciones sanitarias adecuadas. Cuando sea necesario, además, deben mantenerse refrigerados. Estas medidas deben ser una exigencia del consumidor y, si no se cumplen, es recomendable rechazar esos alimentos para evitar posibles intoxicaciones alimentarias.11. El hielo debe manipularse correctamenteTambién cabe destacar que con la llegada del calor es habitual pedir bebidas con hielo y una rodaja de limón para refrescarse. Sin embargo, aunque pueda parecer un detalle inofensivo, si este cítrico no se manipula o limpia correctamente puede acumular bacterias, restos de pesticidas u otros contaminantes que acaben en la bebida.12. El marisco crudo puede tener bacteriasConviene tener cuidado con el marisco crudo, ya que puede contener bacterias o virus si procede de aguas contaminadas, aumentando el riesgo de sufrir una intoxicación alimentaria. Siempre que acudamos a un restaurante, conviene tener referencias y opiniones de usuarios, para cerciorarnos de que hay un cuidado en el tratamiento de este alimento tan valorado. 13. Comer en horas de baja demandaElegir bien el momento para comer también puede influir en la seguridad alimentaria. Acudir al restaurante en horas de menor afluencia, como entre semana o a primera hora de la tarde, reduce la probabilidad de que el personal de cocina tenga que trabajar con prisas. Esto ayuda a minimizar errores como la contaminación cruzada o una cocción insuficiente de los alimentos. Publicidad14. Observar la higiene del personalLa higiene es uno de los aspectos más importantes para valorar la seguridad de un restaurante. Al manipular alimentos es recomendable el lavado frecuente de manos o el uso de guantes, ya que estos pierden su utilidad si, por ejemplo, después de manipular alimentos tocan pomos de puertas, mostradores u otras superficies. 15. Limpiar siempre superficies compartidasLas superficies de uso compartido también pueden convertirse en un foco de gérmenes. Por ello, como consumidor, conviene prestar atención a elementos como los menús, los saleros o los dispensadores de salsas de autoservicio. También se aconseja llevar desinfectante de manos y utilizarlo tras manipular estos objetos. En verano, las altas temperaturas favorecen la proliferación de bacterias y otros microorganismos, por lo que extremar las precauciones al manipular y consumir alimentos y bebidas es fundamental. Prestar atención a la higiene y la conservación de los productos en casa y en establecimientos de hostelería puede marcar la diferencia para disfrutar de las vacaciones sin sufrir una intoxicación alimentaria o provocarla.