Las presiones inflacionarias producidas por el boom de la inteligencia artificial, los nuevos aranceles de Donald Trump y perpetuación de la guerra en Irán, donde se produjo ayer una nueva escalada tras cinco días de pausa en las hostilidades, no han convencido al comité de la Reserva Federal sobre la necesidad de subir los tipos de interés para mantener a raya la inflación. Tampoco la intensa presión en el sentido opuesto del presidente de Estados Unidos, que nombró a Kevin Warsh como presidente de la Fed con el objetivo de que se bajara el precio del dinero.Este miércoles, el banco central estadounidense ha anunciado que mantiene por quinta vez consecutiva sin cambios los tipos de interés, en el rango entre el 3,5% y el 3,75%. En una decisión con diez votos a favor y el disenso de tres miembros del comité, que han optado por aumentar el precio del dinero, la Fed ha evitado lo que habría sido la primera subida en tres años, que temían los inversores horas antes del anuncio.Tres miembros del comité votan para subir los tipos, lo que indica un posible aumento del precio del dinero en septiembreEn Wall Street, cada vez más voces dan por hecho que la Fed –que hoy ha celebrado su segunda reunión del mandato de Warsh, tras la salida de Jerome Powell– se verá obligada a subir de nuevo los tipos antes de finalizar el año, tras su próxima reunión, el 16 de septiembre. Esta hipotética subida, sugerida también por el voto de tres miembros del comité y por la creciente división interna, permitiría a Wash acallar dudas sobre su independencia sobre el presidente, empeñado en reducir los costes de financiación, a la vez que trabajar en el objetivo de la estabilidad de precios. Sin embargo, a diferencia de su predecesor, Warsh se caracteriza por no dar pistas a los inversores con antelación sobre las futuras decisiones de la Fed. Por ello, se ha generado este miércoles una gran especulación sobre cuál iba a ser la decisión del banco central.En la rueda de prensa tras anunciar la decisión, Warsh la ha defendido asegurando que la economía está mostrando una “resiliencia impresionante”. “Vamos a lograr la estabilidad de precios”, ha añadido, señalando una posible subida de tipos en el septiembre: “Cuando sea necesario y conveniente, no dudaremos en actuar”.La inflación, que se situó en junio en el 3,5% interanual, lleva más de cinco años por encima del 2%, el objetivo fijado por el banco central. La estimulación de la economía tras la pandemia de Coronavirus, así como el aumento del precio del petróleo tras la invasión rusa de Ucrania, llevó a la Fed a unas subidas históricas entre 2022 y 2023, que dejaron los tipos en el rengo del 5,25%-5,50%. En el 2025, ya con Trump en el poder, se relajó la inflación, lo que motivó tres recortes, que dejaron el precio del dinero en el 3,5%-3,75% actual.Lee tambiénPero el conflicto en Oriente Medio iniciado en febrero de este año en una campaña militar conjunta entre EE.UU. e Israel contra Irán ha puesto contra las cuerdas a la Fed, presionada por Trump para que baje los tipos. A pesar de que la pausa en las hostilidades motivó en junio una bajada de la inflación, el nuevo bloqueo de Teherán sobre estrecho de Ormuz, así como el reciente bloqueo de las milicias hutíes sobre el crudo de Arabia Saudí, han contribuido este miércoles a un nuevo ascenso del 6,6% precio del barril de Brent, que ahora se sitúa alrededor de los 90 dólares, un 20% por encima de febrero.Además, también está causando una gran influencia el aumento de la demanda energética por parte de las empresas de inteligencia artificial, lo que la Fed ya avisó el mes pasado que “mantiene una presión al alza sobre los precios de los productos tecnológicos y de la electricidad”. El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, así como miembros de otros bancos regionales, han advertido que esta es su principal preocupación y que solo se podrá aliviar mediante una nueva subida de tipos.El presidente estadounidense, Trump, inició el año pasado una fuerte campaña de presión contra el expresidente de la Fed, Powell, para que bajara los tipos de interés y lo culpó de que la economía no estuviera lo suficiente estimulada. Sin embargo, ha limitado las críticas a su sucesor, Warsh, a pesar de que este no ha anunciado ninguna bajada de tipos y ha prometido tomar acción “con firmeza” contra la inflación.Trump pasa al ataque contra los miembros de la Junta de Gobernadores de la Fed: “Wash es fantástico, pero tiene una junta muy política”En su lugar, Trump la ha tomado contra los miembros de la junta de la Fed. “Kevin es fantástico, pero tiene una junta directiva, y los miembros de esa junta son muy políticos”, dijo el presidente el lunes a bordo del avión presidencial Air Force One. “Él quiere hacer lo correcto. Sé lo que quiere hacer. Pero necesita el consentimiento de algunas personas que quizá tengan malas intenciones. Los tipos de interés deberían bajar”, sentenció.En realidad, las decisiones de la Fed no las toma su “junta”, sino 12 de los 19 miembros con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto, entre los que también se incluyen todos los miembros de la Junta de Gobernadores. Son decisiones basadas en el estado de la economía, y tienen por objetivo mantener una inflación baja y el pleno empleo, aunque Warsh, como presidente, tiene cierto margen para influir en sus compañeros. Trump trató de destituir a la gobernadora Lisa Cook, pero no lo consiguió porque el Tribunal Supremo bloqueó el despido alegando que su cargo es independiente. Desde entonces, el presidente no ha atacado por el nombre a ningún otro miembro, solo a la junta en su conjunto.