La Reserva Federal (Fed) se decanta finalmente por la pausa y mantiene los tipos de interés en el rango objetivo del 3,5%-3,75% en "apoyo al mandato dual" del organismo que busca garantizar la estabilidad de precios a la vez que garantiza el pleno empleo. La decisión ha salido a favor en una votación de nueve contra tres, que abogaban por subirlos en un cuarto de punto y rompe co la unanimidad del anterior encuentro. Se trata de Beth M. Hammack, Neel Kashkari y Lorie K. Logan, quienes preferían elevar el rango objetivo de la tasa de fondos federales en un cuarto de punto porcentual en esta reunión.Esto evidencia la convicción entre algunos miembros de que será necesario incrementar el precio del dinero de cara a contener el resurgimiento de las presiones inflacionistas. "La actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido, a pesar de la elevada incertidumbre derivada, en parte, del conflicto en Oriente Próximo. La inflación se mantiene elevada en relación con el objetivo del 2% establecido por el Comité, lo que refleja en parte los choques de oferta que han impulsado aumentos de precios en ciertos sectores, incluido el de la energía", expresan en el comunicado, similar al de junio. En lo que respecta al mercado laboral, la Reserva Federal apunta que el crecimiento del empleo "ha seguido el ritmo", mientras que la tasa de desempleo "apenas ha variado". El banco central estadounidense deja sin cambios el precio de referencia del dinero por quinta reunión consecutiva. Sin embargo, el mercado pone el foco en los votos disidentes, los cuales sugieren que podría resultar cada vez más difícil para el presidente del organismo, Kevin Warsh, no mover ficha si el riesgo de alta inflación persiste. El escenario de un aumento de un cuarto de punto había empezado a ganar peso entre los analistas, movimiento al que ayer daban un 40% de probabilidad. El contexto abona el terreno para pensar que un alza es posible de cara a la siguiente reunión de septiembre. La decisión de este miércoles se antojaba complicada ante los vaivenes de la situación en Oriente Próximo. "Nuestra credibilidad se basa en el cumplimiento de nuestros deberes y responsabilidades. Los estadounidenses tienen razón al esperarlo, ya que la prosperidad de nuestra nación depende de ello. A los habituales presentes en la sala de prensa: la evaluación de hoy puede sonar familiar, pero no hubo inercia alguna en nuestras discusiones, nuestra política ni nuestra estrategia", ha expresado Kevin Warsh en la rueda de prensa posterior. Noticia en ampliación...