La Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) certifica que el empleo indefinido y a jornada completa no paran de aumentar. Las noticias en ese sentido son buenas: en España se crea empleo y, además, de buena calidad. Sin embargo, los sindicatos también recuerdan que aún persisten focos de precariedad laboral. Uno de los más importantes son las horas extraordinarias no remuneradas, señala Comisiones Obreras (CCOO).PublicidadLas horas extraordinarias no compensadas siguen siendo un lastre laboral, denuncia el sindicato. No remunerarlas supone que la persona trabajadora no cobra ni cotiza, ni tampoco puede recuperarlas en forma de descanso. Es cierto que algo se ha avanzado desde que a principios de 2022 entrara en vigor la reforma laboral impulsada por el Gobierno, pero no con la intensidad y la velocidad necesarias.Aquella reforma supuso un cambio en la composición del empleo. De acuerdo con los datos de la EPA, en el segundo trimestre de 2022 —nada más entrar en vigor la reforma impulsada por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz— el 48% de las horas extraordinarias no se pagaban. Un año después, en el segundo trimestre de 2023, todo eran buenos presagios: las horas extraordinarias totales bajaban un 10% (de 6,63 horas a la semana a 5,97); las no pagadas también bajaban significativamente y ya solo representaban el 42,4% del total. Al mismo tiempo, subían las horas extraordinarias que sí eran recompensadas.Sin embargo, la tendencia positiva se rompió en 2023. Desde entonces, lejos de reducirse, el número total de horas extraordinarias ha aumentado. Su número semanal ha pasado de 5,97 horas a la semana en 2023 a 7,18 millones en 2026. Es un 20% más en los últimos tres años. Desde 2022, el crecimiento es del 8%.Tampoco se ha avanzado a la hora frenar la evolución de las horas extra no pagadas. Es más, tres años después, su porcentaje apenas se ha reducido: se mantiene en el 43% del total, frente al 42,8% de 2024 y el 40,2% del año pasado, 2025.PublicidadAdemás, tampoco ha variado significativamente el porcentaje de asalariados que hacen horas extra, las cobren o no. Según los datos de la EPA, en 2022, un 4,24% de las personas trabajadoras hacían horas de más. En 2026, con 2,1 millones más de personas ocupadas, ese porcentaje es del 4,42%. Como tampoco ha variado mucho el porcentaje de trabajadores que hacen horas extraordinarias sin cobrarlas. Si en 2022 eran 397.400 las personas afectadas, el 1,92% del total de la población ocupada, en 2026, ese porcentaje se sitúa en el 1,84%. CCOO es quien más énfasis pone en denunciar los abusos de las horas extra. En su análisis de la EPA, señala que 64% de las horas extraordinarias no pagadas se concentran en seis sectores: educación (19%), hostelería (12%), industria manufacturera (9%), comercio (8%), actividades profesionales (8%) y administración pública (8%). PublicidadPrecisamente, un reciente informe del Gabinete Económico de CCOO (PDF) publicado el pasado mes de febrero cuantificaba las consecuencias laborales, económicas y sociales de las horas extraordinarias que no se remuneran.Aquel informe concluía que cada persona que realizó horas extra no pagadas en 2025 trabajó, de media, 5,6 horas semanales sin cobrarlas. En este sentido, se calculó el coste laboral para el trabajador: dejó de percibir 141 euros semanales, equivalente a 7.355 euros anuales entre salarios y cotizaciones. El sindicato también estimó que las horas extras no pagadas supusieron "un coste laboral anual, que se ahorraron las empresas, de 3.243 millones de euros (salario bruto y cotizaciones sociales)". El sindicato calcula también cuánto empleo a tiempo completo se habría generado el pasado año si no se hubieran realizado las horas extra. En concreto, ese tiempo de más que pasaron los trabajadores en 2025 en su puesto de trabajo equivalió a 160.000 empleos a jornada completa. De estos, 62.000 se corresponderían con las horas extra no pagadas por las empresas.El registro horario no termina de funcionarAunque el Gobierno quiere reformarlo para que sea digital, más transparente y accesible, desde 2019, las empresas tienen la obligación de registrar con detalle la hora de entrada y salida de cada empleado, algo con lo que se buscaba asegurar el respeto a los límites de la jornada, tanto en términos de horas máximas como de descansos, así como las condiciones establecidas en los contratos y convenios colectivos. Pese a la introducción de este registro horario, el número de horas extra ha bajado con respecto a 2018 (aunque no con respecto a 2023), pero el número de trabajadores que dicen realizarlas ha crecido. Para CCOO estas horas extra que no se abonan son "una explotación persistente desde hace décadas que no se ha logrado reducir en de manera significativa en los últimos años, a pesar de la aprobación de normativa específica como el registro obligatorio de la jornada de trabajo", concluía CCOO en su informe.
El dinamismo del empleo no frena las horas extra: crecen un 20% desde 2023 y el 43% no se pagan
Los datos de la Encuesta de Población Activas revelan que un importante aumento de las horas extraordinarias, tanto las que se pagan como las que no, así como del número de trabajadores que las...










