La tasa de paro en un solo d�gito -9,87%, su menor nivel desde antes del estallido de la crisis financiera de 2008- y la ocupaci�n en un m�ximo hist�rico de casi 22,8 millones de trabajadores. Es la foto finish de la Encuesta de Poblaci�n Activa (EPA) del segundo trimestre del a�o y da fe de la fortaleza del mercado laboral patrio en un contexto econ�mico y pol�tico muy delicado a nivel mundial. El empleo resiste en Espa�a y lo hace apoyado, sobre todo, en los inmigrantes. Una vez m�s, los microdatos del Instituto Nacional de Estad�stica (INE) revelan el notable aporte de la poblaci�n extranjera al crecimiento de la ocupaci�n y, en especial, a la tasa de actividad, un indicador clave de la salud estructural del mercado de trabajo.La tasa de actividad, que mide el porcentaje de la poblaci�n en edad de trabajar que tiene empleo o lo busca activamente, es uno de los term�metros m�s fiables para evaluar el dinamismo del mercado laboral, ya que refleja la capacidad de una econom�a para atraer nuevos trabajadores y permite medir si se est� absorbiendo o expulsando mano de obra. Entre abril y junio, el n�mero de personas que trabajan o buscan empleo en Espa�a creci� en 272.700, hasta alcanzar un r�cord de 25,27 millones. Este crecimiento es clave para interpretar el descenso del paro al 9,87%, ya que demuestra que la mejora del mercado laboral no se debe a una retirada de trabajadores, sino, precisamente, a la capacidad de la econom�a para absorber un volumen creciente de personas dispuestas a trabajar.Buena parte de esa expansi�n de la poblaci�n activa est� impulsada por la inmigraci�n. De los 272.700 nuevos activos registrados en el trimestre, 133.300 son extranjeros y 139.400 espa�oles, una distribuci�n pr�cticamente equilibrada pese a que la poblaci�n extranjera representa una proporci�n muy inferior del total. Lo mismo ocurre con el empleo: casi la mitad de los nuevos ocupados del trimestre, 240.000 de un total de 486.000, son trabajadores for�neos. Y en el �ltimo a�o, de los m�s de 510.000 empleos creados, cerca de 388.000 los ocuparon personas de otros pa�ses, frente a 122.500 espa�oles.