El mercado laboral español ha experimentado en los últimos años una transformación significativa, marcada por la reducción de la tasa de temporalidad hasta mínimos históricos. Sin embargo, son las empresas privadas las que están soportando el mayor peso de este rumbo.Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al segundo trimestre de 2026 muestran que, en la actualidad, la tasa de temporalidad en el sector privado representa el 12,3% del total, es decir, de las 15,9 millones de personas contratadas por entidades privadas, 1,9 millones desempeñan un trabajo temporal.

La situación es muy distinta en el sector público. Entre los asalariados al servicio de las administraciones públicas, la temporalidad alcanza el 27,3%, más del doble que en el ámbito privado. Esto significa que, de los 3,6 millones de personas empleadas en este sector, casi 1 millón de ellas poseen un contrato de duración determinada.

La evolución desde 2019 evidencia trayectorias muy distintas y una gran brecha entre ambos sectores. En ese año, España estaba a la cabeza de la Unión Europea en tasa de temporalidad, con un 26,4% de los asalariados de entre 15 y 64 años con un contrato temporal, "más de once puntos por encima de la media comunitaria (15,1%)", expone un informe de la Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales del Foment del Treball.