Más contenidoCasos como los de Colombina e Incauca ya reportan ahorros medibles con estas nuevas herramientas digitales.Incauca usa IA y sensores para monitorear en tiempo real la salud y productividad de sus cultivos de caña. Foto: Incauca27.07.2026 14:12 Actualizado: 27.07.2026 14:12
En los últimos años, la manufactura tradicional del Valle del Cauca (molinos, ingenios azucareros, plantas de alimentos y bebidas) ha empezado a incorporar inteligencia artificial (IA), internet de las cosas (IoT) y robótica en sus líneas de producción. Esta transición responde a la necesidad de sostener la competitividad frente a mercados internacionales cada vez más automatizados.Según la ‘Encuesta Ritmo Empresarial 2025’, citada por Ana María Castillo, directora de Conexiones Globales de la Cámara de Comercio de Cali (CCC), "el 45,7 por ciento de las empresas afiliadas a la CCC ya implementó o planea implementar tecnologías de inteligencia artificial en 2026".La principal motivación, agrega Castillo, es la automatización de procesos, mencionada por el 33,8 por ciento de las empresas consultadas. Por ahora, la mayor integración se concentra en marketing y ventas (63,3 por ciento) y en finanzas y contabilidad (30,5 por ciento), aunque la manufactura empieza a cerrar esa brecha.Casos en plantaEn el Valle ya hay ejemplos concretos de esa transformación. Incauca, uno de los ingenios azucareros más grandes del departamento, incorporó inteligencia artificial, sensores y analítica de datos para monitorear en tiempo real variables como humedad, temperatura, nutrientes y productividad de los cultivos de caña. Castillo explica que esto "le ha permitido pasar de decisiones basadas en estimaciones a una gestión predictiva, optimizando el uso de recursos, reduciendo costos, mejorando el rendimiento de los cultivos y avanzando hacia una operación más sostenible".Otro caso es el de Eficacia, que dentro del programa TransformaIA, liderado por la Cámara de Comercio de Cali, implementó una auditoría inteligente con IA para digitalizar la captura y análisis de información en campo. La herramienta automatiza la identificación de no conformidades y genera reportes con recomendaciones. Según Castillo, la empresa proyectó "una reducción de entre el 45 y el 66 por ciento en los tiempos operativos", además de mayor trazabilidad, menor error humano y ahorros estimados entre 6 y 8,7 millones de pesos por cliente al año.En el sector de harinas, Colombina del Cauca, planta del Grupo Colombina dedicada a la transformación de trigo, con capacidad instalada de 76.000 toneladas al año, opera 18 líneas de producción con control de operaciones en tiempo real. La planta cuenta con unidades robóticas articuladas tipo araña, de tres grados de libertad, destinadas al envase de los productos.De acuerdo con Eduardo Parra, vicepresidente de la cadena de suministro de la compañía, en los últimos tres años la empresa "ha realizado una inversión importante en la adquisición de nuevas líneas de producción para aumentar su portafolio de productos". La planta complementa esa robótica con algoritmos de ‘big data’ para analizar en línea el consumo de gas, energía y agua, y con tecnología enzimática en el proceso de molienda.Beneficios mediblesLos resultados agregados que reporta la Cámara de Comercio de Cali muestran disminuciones de hasta 52 por ciento en tiempos operativos, incrementos de entre 50 y 55 por ciento en productividad, y ahorros cercanos a 27 millones de pesos por empresa. El impacto también se refleja en el uso del tiempo: los colaboradores que incorporan estas herramientas ahorran, en promedio, 4,5 horas semanales, según datos de la misma cámara.Un estudio de McKinsey & Company recoge una perspectiva similar: los beneficios de la IA en el sector empresarial incluyen un aumento de la productividad del 62 por ciento, una reducción de costos del 58 por ciento y una mejora del 53 por ciento en la toma de decisiones. El informe señala que la adopción ya ocurre en distintas áreas de la manufactura, desde la automatización de procesos hasta el análisis predictivo.La Cámara de Comercio de Cali reporta +55% en productividad y ahorros de $27 millones por empresa. Foto:CÁMARA DE COMERCIO DE CALIEcosistema regionalEse avance no ocurre de forma aislada. En abril de 2026, el evento ‘Colombia 5.0 Valle del Cauca’, organizado con el respaldo del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, reunió a 3.160 participantes en 38 conferencias y 15 talleres. El encuentro incluyó un hackathon con 63 participantes distribuidos en 19 equipos, donde una de las propuestas destacadas planteó agentes de inteligencia artificial para optimizar la conectividad pública de la ciudad. El cierre institucional, en el Sinergia Fest, convocó a 22 líderes de 14 entidades entre academia, gobierno y sector privado.Un mes después, en mayo de 2026, Fenalco Valle organizó la XIX edición de Expoindustrial en Cali, que reunió avances en automatización, inteligencia artificial y robótica aplicados a procesos productivos, con un espacio dedicado a experiencias prácticas de industria 4.0.Otros reportes sobre el ecosistema digital vallecaucano destacan que el departamento concentra buena parte del músculo industrial del país en municipios como Yumbo, Palmira, Buga y Cali, y que ese tejido fabril es hoy el terreno donde se están probando las primeras aplicaciones de inteligencia artificial a gran escala.Los pendientesNo todo el sector avanza al mismo ritmo. Según la ‘Encuesta Ritmo Empresarial 2025’, el 49,2 por ciento de las empresas considera que la inteligencia artificial no aporta valor a sus operaciones, un porcentaje que evidencia una barrera de percepción más que técnica.A eso se suma un rezago estructural: de acuerdo con un análisis del sector metalmecánico basado en cifras de la American Gears Manufacturers Association, en Colombia hay menos de un robot industrial por cada 10.000 trabajadores, mientras que en Corea, Japón y Alemania esa proporción oscila entre 300 y 450.El reto para la manufactura vallecaucana no es demostrar que la tecnología funciona (los casos de Incauca, Eficacia y Colombina lo comprueban con cifras), sino extender esa adopción más allá de las compañías líderes.“Estos resultados evidencian que la inteligencia artificial dejó de ser una tecnología experimental para convertirse en una capacidad estratégica que permite a las empresas tomar mejores decisiones, optimizar sus operaciones y fortalecer su competitividad”, concluye Castillo.Cerrar la brecha de percepción entre empresarios, formar técnicos capaces de operar y mantener estas herramientas, y sostener espacios como ‘Colombia 5.0’ o Expoindustrial como puente entre proveedores y plantas industriales, serán determinantes para que el Valle del Cauca convierta la automatización en una ventaja exportadora duradera, y no en un privilegio de unas pocas industrias. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







