Más contenidoEn los últimos seis años, el Valle del Cauca ha venido transformando su perfil industrial.Colgate-Palmolive refuerza la sostenibilidad con una matriz donde el 92 % de su energía es de fuente limpia. Foto: Colgate28.07.2026 15:27 Actualizado: 28.07.2026 15:27

En los últimos seis años, el Valle del Cauca ha venido transformando su perfil industrial. La región, reconocida históricamente por su vocación agroindustrial, se consolida como uno de los territorios con mayor sofisticación productiva del país en tres sectores sensibles para la salud pública y el consumo masivo: el farmacéutico, el cosmético y el de alimentos.Detrás de ese salto hay un factor común: la adopción sistemática de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), el conjunto de estándares que hoy determina qué empresas pueden competir en mercados internacionales exigentes.Liderazgo en exportacionesEl sector farmacéutico es el ejemplo más claro de esa transformación. "Nuestro departamento se consolidó como el segundo departamento exportador de productos farmacéuticos del país y hoy concentra el 35 por ciento de las exportaciones nacionales del sector", explican fuentes de la Cámara de Comercio de Cali (CCC).Entre 2019 y 2025, las exportaciones farmacéuticas de la región crecieron 59 por ciento, más del doble del promedio nacional (23,9 por ciento), un desempeño que le permitió reducir la brecha frente al principal exportador del país y ganar terreno en Ecuador y Perú. Ese crecimiento se apoya en un tejido empresarial especializado, con compañías como Tecnoquímicas y Laboratorios Baxter entre sus referentes.Cosmética en expansiónEl sector cosmético va en la misma vía. La región representa el 27 por ciento de las exportaciones nacionales de la industria y, entre 2019 y 2025, sus ventas externas crecieron 100,9 por ciento, duplicando su valor y superando el avance del sector a nivel nacional (66,6 por ciento). Empresas como Recamier, Belleza Express y Prokpil han contribuido a ese posicionamiento, según la funcionaria de la CCC.La tendencia no es nueva: reportes de la Cámara de Comercio de Cali en 2020 ya ubicaban al clúster de belleza del Valle y el norte del Cauca como el segundo enclave más importante del país en esta industria, un liderazgo que las cifras recientes confirman y profundizan.Ese dinamismo productivo también empieza a verse en los canales de distribución. Camilo Zuluaga, CEO de Krika, plataforma que reúne más de 300 marcas de belleza, 80 por ciento colombianas, sostiene que el consumidor colombiano “se ha sofisticado” y que las marcas locales “se han sabido adaptar a estas necesidades”, lo que explica en parte el crecimiento exportador del sector.Estos nuevos modelos de distribución ejemplifican cómo el auge industrial del Valle se traduce en mayor acceso para el consumidor final. “Es un lugar para todos, un punto de encuentro”, explica Zuluaga sobre el concepto de la plataforma, que combina curaduría de marcas locales con tendencias internacionales.Motor de alimentosEn alimentos, el departamento es el principal exportador del país, con cerca del 25 por ciento de las ventas externas nacionales del sector. Entre 2019 y 2025 su crecimiento fue de 38,5 por ciento, consolidándolo como principal proveedor de Perú y uno de los actores relevantes en Estados Unidos y Ecuador, según datos de la CCC. Ese liderazgo se explica por un tejido agroindustrial diversificado que incluye a Colombina, Comestibles Aldor y los ingenios Providencia, Riopaila y Manuelita."En los tres sectores existe un elemento común, que es la capacidad de producir bajo estándares internacionales de calidad", afirman desde la CCC, para quien las BPM son la condición que ha permitido a las empresas vallecaucanas acceder a mercados regulados y fortalecer su competitividad.¿Qué exige la norma?El marco regulatorio respalda esa exigencia. Según el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), el Decreto 335 de 2022 y la Resolución 3619 de 2013 hicieron obligatorio, para toda la industria farmacéutica que comercializa medicamentos en el país, el cumplimiento de las Buenas Prácticas de Manufactura y de Laboratorio.La entidad precisa que estas prácticas (que cubren desde la garantía y el control de calidad hasta la validación, el saneamiento y el manejo de quejas) están enmarcadas en la Resolución 1160 de 2016, que establece los manuales de BPM para medicamentos, incluidos los estériles, junto con los instrumentos para verificarlos.Inversiones para cumplirCumplir ese estándar no es solo un trámite documental. De acuerdo con la Cámara de Comercio de Cali, las intervenciones del programa Fábricas de Productividad y Sostenibilidad muestran que las principales transformaciones se concentran en tres frentes: adecuaciones locativas y sanitarias, fortalecimiento de la trazabilidad mediante registros y controles, y estandarización de procesos de producción, logística y calidad."Estas acciones solo generan resultados sostenibles cuando van acompañadas de programas permanentes de capacitación y sensibilización que fortalezcan la cultura de inocuidad", advierte la directiva.Las intervenciones de Fábricas de Productividad muestran las principales transformaciones. Foto:ColgateCasos que lo pruebanLos resultados ya son medibles. La empresa Supercups, que pasó por ese programa en 2025, fortaleció la trazabilidad y la estandarización de sus operaciones mediante controles, registros e indicadores de seguimiento; como resultado, redujo en 63,9 por ciento sus productos no conformes y elevó la satisfacción de sus clientes hasta el 95 por ciento.Otro ejemplo de asumir el reto es el de Industria de Alimentos Encanto Colombia, que tras trasladar su planta productiva tuvo que actualizar procedimientos y robustecer sus controles BPM y HACCP para sostener los estándares de calidad exigidos por el mercado.En este contexto, Victoria Eugenia Benítez, extensionista del programa Fábricas de Productividad y Sostenibilidad, asegura que la sostenibilidad de las BPM depende de desarrollar una verdadera cultura de calidad e inocuidad, respaldada por liderazgo, capacitación continua y compromiso de todo el personal.De acuerdo con Benítez, los mejores resultados se obtienen cuando los procedimientos dejan de ser un requisito documental y se convierten en prácticas cotidianas dentro de la organización.Alianzas para innovarEl fortalecimiento industrial también atrae inversión extranjera orientada a procesos más limpios. Voceros de Invest Pacific señalan que la entidad trabaja en proyectos de manufactura con enfoque en descarbonización, y destaca el caso de Amcor, empresa australiana con planta en Palmira que, según la agencia, es la única en el país en reciclar botellas PET color ámbar. A ese esfuerzo se suma Smurfit Westrock, con procesos de innovación tecnológica orientados a empaques más sostenibles.El reto que vieneEl desafío, coinciden las fuentes consultadas, ya no es implementar las BPM sino sostenerlas frente a la rotación de personal, los cambios normativos y el crecimiento de las operaciones. Mantener ese estándar exigirá inversión continua en infraestructura, sistemas de control y formación del talento humano.“La competitividad global también exige organizaciones capaces de medir y gestionar su desempeño mediante indicadores, sistemas de seguimiento y procesos de mejora continua que permitan demostrar cumplimiento de manera objetiva”, concluyen desde la CCC.En resumen, si el Valle del Cauca logra consolidar esa cultura de calidad como práctica permanente y no como requisito puntual, el departamento podría ampliar su participación en cadenas de suministro globales cada vez más exigentes, un objetivo que ya empieza a reflejarse en sus cifras de exportación. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.