El litoral de Asturias conserva un pueblo de pescadores que parece detenido en el tiempo, ideal para disfrutar del mar, descubrir su tradición marinera y comer rico y barato. Su puerto pesquero, su arquitectura escalonada y su ambiente tranquilo lo convierten en uno de los destinos más atractivos de la costa asturiana. Se trata de Cudillero, conocido en asturiano como Cuideiru, un concejo y localidad del Principado de Asturias que limita con Valdés, Salas, Pravia y Muros del Nalón. Este enclave, reconocido como uno de Los pueblos más bonitos de España desde 2021, mantiene una estrecha relación con la actividad pesquera desde hace siglos. De hecho, el origen del gentilicio pixueto está vinculado a quienes tradicionalmente vivían de la pesca, una seña de identidad que sigue marcando el carácter de la localidad. Durante los meses de verano, el puerto se convierte en uno de sus principales focos de atracción, aunque conserva una imagen ligada a su pasado marinero. El relieve del concejo combina una rasa litoral situada a unos 100 metros sobre el nivel del mar con acantilados, playas y ensenadas, donde destaca el Cabo Vidio. Tierra adentro aparecen valles fértiles recorridos por los ríos Esquieru, Uncín, Ferrera y Piñera, mientras que la zona meridional es más montañosa, con las Peñas de Cueto, de 783 metros, y el Pico Paradiella, de 720 metros, como principales elevaciones. TE PUEDE INTERESAR Parte de la costa está declarada Paisaje Protegido y la turbera de las Dueñas tiene la consideración de monumento natural. Además, el municipio dispone de buenas comunicaciones por carretera mediante la N-632 y se encuentra a 56 kilómetros de Oviedo. Entre sus principales atractivos patrimoniales figura la Quinta de Selgas, un palacio del siglo XIX rodeado de amplios jardines y con una destacada colección artística que incluye obras de Goya. Una parada del Camino de Santiago La historia de Cudillero está ligada a su puerto desde el siglo XIII, cuando aparecen las primeras referencias documentales al asentamiento. Durante siglos dependió políticamente de Pravia, aunque fue consolidándose como uno de los principales puertos pesqueros asturianos hasta lograr su autonomía municipal en el siglo XIX. En la actualidad, la economía local combina agricultura, ganadería, pesca y un turismo cada vez más relevante. El Camino de Santiago también atraviesa el concejo en dirección a Soto de Luiña, reforzando el interés de una localidad que mantiene vivo su legado marinero y cultural. El litoral de Asturias conserva un pueblo de pescadores que parece detenido en el tiempo, ideal para disfrutar del mar, descubrir su tradición marinera y comer rico y barato. Su puerto pesquero, su arquitectura escalonada y su ambiente tranquilo lo convierten en uno de los destinos más atractivos de la costa asturiana.