Los chiringuitos forman parte de la esencia del verano, pero solo unos pocos consiguen que el paisaje sea tan protagonista como la gastronomía. En la costa de Asturias, uno de ellos combina vistas al Cantábrico, conciertos al aire libre y una propuesta culinaria pensada para disfrutar sin prisas. Un rincón junto a la playa de Guadamía Ese lugar es El Rancho de Nacho, situado en la playa de Guadamía, a apenas tres minutos de los conocidos Bufones de Pría. Ubicado dentro de una finca privada con vistas al mar Cantábrico, este chiringuito se ha convertido en una de las propuestas más recomendables para quienes buscan disfrutar del verano en la costa asturiana. Su carta reúne pizzas elaboradas en horno de leña, hamburguesas, tablas de quesos asturianos y embutidos, zamburiñas, calamares frescos y opciones como nuggets de pollo. Además, el establecimiento es petfriendly y dispone de amplias zonas de ocio con columpios, tirolinas, porterías y karts para que los más pequeños también encuentren su espacio. Al caer la tarde, los fines de semana cobran un ambiente especial gracias a la música en directo, que convierte la terraza en uno de los puntos de encuentro más animados de la zona. El atractivo de la visita no termina en la mesa. A escasos metros se encuentra la playa de Guadamía, uno de los paisajes más singulares de la costa asturiana. Situada entre Ribadesella y Llames de Pría, esta pequeña playa destaca por su estrecho canal de agua salada excavado en la roca, cuya imagen cambia por completo con el ritmo de las mareas. En pleamar se transforma en una tranquila piscina natural, mientras que en bajamar deja al descubierto una espectacular formación kárstica que la convierte en uno de los rincones más sorprendentes del litoral oriental de Asturias. Cómo llegar a El Rancho de Nacho Llegar hasta El Rancho de Nacho es sencillo por la autovía A-8. Desde Gijón, Oviedo o Santander, el trayecto ronda una hora, mientras que desde Llanes apenas se tardan 24 minutos. Una vez en la playa de Guadamía, el aparcamiento habilitado se encuentra a unos 800 metros del establecimiento, por lo que solo hay que completar un breve paseo a pie para disfrutar de este chiringuito entre el mar y la montaña, con vistas al Cantábrico y un ambiente perfecto para el verano. Los chiringuitos forman parte de la esencia del verano, pero solo unos pocos consiguen que el paisaje sea tan protagonista como la gastronomía. En la costa de Asturias, uno de ellos combina vistas al Cantábrico, conciertos al aire libre y una propuesta culinaria pensada para disfrutar sin prisas.
El chiringuito más especial de Asturias para este verano: pizzas al horno de leña, conciertos y vistas al Cantábrico
Frente al Cantábrico, donde el verde de los prados se funde con el azul del mar, hay lugares que invitan a detener el ritmo y disfrutar del verano sin mirar el reloj








