OpiniónEstamos ante una generación entera aprendiendo a vivir de la mano de la IA para todo.26.07.2026 23:17 Actualizado: 26.07.2026 23:17 Niharika Abbaraju tiene 20 años e investiga el cáncer usando inteligencia artificial. Hasta ahí, todo se ve normal y lógico dentro de las nuevas dinámicas del mundo real y la IA. El detalle, sin embargo, aparece cuando se quita la bata y sale del laboratorio. Según le contó al diario The Wall Street Journal, usa ChatGPT para redactar frases de conquista en las apps de citas, para romper el hielo en las fiestas y, a veces, hasta para responderle a la persona que tiene enfrente. ¡Enfrente! Si la conversación gira hacia un libro que no ha leído, consulta a escondidas un resumen instantáneo para aparentar que lee.Y ojo. No es un caso aislado. Estamos ante una generación entera aprendiendo a vivir de la mano de la IA. Para todo.Los padres de familia llevan años celebrando que sus hijos dominen la herramienta que les resuelve las tareas y les ayuda a diseñar apps. Bien por ellos. Pero mientras revisaban las notas del colegio, la herramienta migró silenciosamente de la tarea a la vida. Ya no resume el capítulo de historia, sino que redacta la declaración de amor, el reclamo al amigo, la disculpa a la novia. Ya no ayuda con el ensayo, sino que dicta cómo comportarse en una fiesta, qué decir en una cita, cómo pelear y cómo reconciliarse. Dejó de ser calculadora y se volvió ventrílocuo, psicólogo y mejor amigo.Los psicólogos consultados por The Wall Street Journal le pusieron nombre al fenómeno y es escalofriante: una epidemia de desconfianza en uno mismo. Cada vez que un muchacho pasa su mensaje por el filtro de la máquina antes de enviarlo, se enseña a sí mismo una lección diminuta y corrosiva. Que su propia voz no es confiable. Que su instinto necesita revisión. Repítase eso mil veces al año y el resultado es un adulto incapaz de sostener una conversación sin red.Seamos honestos, porque los adultos no tenemos autoridad moral intacta. Yo también he trabajado con estas herramientas, y usted probablemente también. La diferencia es brutal y hay que decirla. Los modelos LLM tienen una capacidad de resolución descomunal. Sin embargo, nosotros, los viejos, aprendimos a conversar, a pelear y a pedir perdón antes de que existiera el atajo. Nuestros jóvenes están construyendo su musculatura social con el atajo puesto desde el primer día. Nosotros usamos las muletas pudiendo caminar. Ellos podrían no aprender a caminar.¿Tienen responsabilidad las empresas dueñas de estos modelos? Claro que sí. Diseñan productos que complacen, que jamás se cansan, que responden a las tres de la mañana sin mal genio y sin exigir nada a cambio. Ningún amigo de carne y hueso compite contra eso. Deberían existir configuraciones de menores por defecto, transparencia sobre lo que estos sistemas no saben hacer y advertencias tan visibles como las de las cajetillas de cigarrillo. Pero esperar que se autorregulen por bondad es tan ingenuo como esperarlo de las tabacaleras. Eso les corresponde a los reguladores, que van, como siempre, décadas atrás.Y mientras el regulador despierta, la tarea queda donde siempre ha estado. En la casa. Prohibir estas herramientas es tan útil como prohibir la lluvia. Nos tocó cohabitar con ellas y la cohabitación exige criterio, no pánico. Eso significa conversar en la mesa sin pantallas, dejar que el hijo envíe el mensaje imperfecto, resistir la tentación de corregirle la vida. Significa enseñarles que el silencio incómodo, el error social y el corazón roto no son fallas del sistema. Son el gimnasio donde se forma un ser humano completo.Un hijo que necesita permiso del algoritmo para hablar no está optimizado. Es un mudo con una buena ortografía. Y no nos engañemos. Ningún modelo de lenguaje, por grande e infalible que sea, va a abrazarlo el día que la vida, que no acepta prompts, le pase factura. Y ese día, tarde o temprano, llegará.DIEGO SANTOSEn X: @DiegoASantos(Lea todas las columnas de Diego Santos en EL TIEMPO, aquí) Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Mudos con buena ortografía
Estamos ante una generación entera aprendiendo a vivir de la mano de la IA para todo.
Jóvenes delegan a ChatGPT interacciones personales (dating, conversaciones); epidemia de desconfianza según psicólogos. Adultos aprendieron pre-LLM; jóvenes construyen habilidades con atajo activado—riesgo de dependencia cognitiva y baja resilencia.












