Publicidad26 de julio, 2026 - 15h07Determinar quién debe asumir el costo de una reparación es una de las principales causas de desacuerdos entre propietarios e inquilinos. La responsabilidad depende del origen del daño: mientras el propietario debe responder por el desgaste natural y las fallas propias del inmueble, el arrendatario debe hacerse cargo de los desperfectos ocasionados por un uso inadecuado o por daños que él mismo haya provocado.Sue Murillo, asesora inmobiliaria y presidenta de la Asociación de Corredores de Bienes Raíces Guayas (Acbir), explica que el propietario tiene la obligación de entregar la vivienda en condiciones óptimas para ser habitada. “Si me vas a entregar la propiedad, entrégamela lista. (...) El inquilino tiene que ver que queda funcionando todo”, señala al recomendar revisar instalaciones eléctricas, llaves de agua, aires acondicionados y otros elementos antes de recibir el inmueble.La especialista añade que los daños derivados del paso del tiempo o del deterioro propio de la vivienda no deben ser asumidos por el arrendatario. “Si el agua se filtra, si algo se daña, obviamente eso corresponde al propietario. ¿Por qué? Porque hay un desgaste”, afirma. Del mismo modo, sostiene que las grietas, asentamientos del edificio o desperfectos estructurales son responsabilidad del dueño del inmueble y no de quien lo alquila.PublicidadEn cambio, cuando el deterioro es consecuencia de la actuación del inquilino, la obligación cambia. Murillo pone como ejemplo una cerradura forzada: “Si veo que está pateada o está rota, eso no quiere decir que se rompió. La rompiste. Entonces esa responsabilidad o por daños que hizo el inquilino es responsabilidad del inquilino”.Para evitar conflictos, la presidenta de Acbir recomienda realizar una inspección antes de devolver la vivienda al finalizar el contrato. En esa revisión pueden identificarse daños como chapas rotas, pintura deteriorada o muebles fijos averiados y acordar si el arrendatario los reparará o si el propietario ejecutará los trabajos y descontará el costo de la garantía.Murillo también aconseja revisar cuidadosamente la vivienda antes de la entrega inicial. Si se detectan problemas como un goteo, una conexión eléctrica defectuosa u otra avería, lo recomendable es que ambas partes acuerden quién asumirá la reparación antes de que el inquilino ocupe el inmueble. “Nos podemos poner de acuerdo para ver quién lo soluciona. Pero definitivamente hay que determinar cuál es tu responsabilidad y cuál es la mía”, señala.PublicidadPublicidadLa experta concluye que dejar por escrito el estado del inmueble mediante una inspección detallada y establecer claramente las obligaciones de cada parte en el contrato son las mejores herramientas para prevenir disputas. De esta forma, tanto propietario como inquilino conocen desde el inicio qué reparaciones corresponden a cada uno y en qué casos puede utilizarse la garantía para cubrir los daños ocasionados durante el arrendamiento. (I)