0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialTodo cambia, y también el café. Durante décadas bastaba con elegir entre espresso o moka. Hoy, la decisión pasa por cápsulas, café en grano, cafeteras automáticas o café de especialidad. Mientras el cambio climático y la geopolítica sacuden el precio de la materia prima, también evolucionan los hábitos de millones de consumidores.El debate se ha reavivado tras una entrevista concedida al Financial Times por Giuseppe Lavazza, presidente del grupo italiano con sede en Turín y uno de los grandes actores mundiales del sector. En ella sostiene que el cambio más relevante del mercado es el auge del café en grano. Según explica, cada vez más consumidores están invirtiendo en cafeteras automáticas capaces de moler el café en el momento y reproducir en casa una experiencia más cercana a la de una cafetería.Las cotizaciones de la materia prima son víctimas de la especulación financieraEl fenómeno responde a una lógica de “menos pero mejor”. En un contexto de inflación y encarecimiento de la materia prima, una parte de los consumidores prefiere reducir el número de tazas, pero gastar más en cada una de ellas, apostando por granos de mayor calidad y equipos más sofisticados. Lavazza sostiene que esta tendencia ya se refleja en mercados como el Reino Unido, donde las ventas de café en grano han aumentado un 20,3%, mientras que las cafeteras automáticas crecieron un 33% en el último año. Según el grupo, el fenómeno también se observa en Italia, Francia y Alemania, donde el café en grano ya supera al tradicional café molido. El ejecutivo enmarca esta evolución en una transformación más amplia de los hábitos de consumo, marcada por la búsqueda de una experiencia más personalizada y de mayor calidad dentro del hogar, una tendencia que se aceleró tras la pandemia.En Italia, sin embargo, buena parte de la atención se concentró en una frase pronunciada por Lavazza al presentar Tablì, el nuevo sistema monodosis de la compañía: “Las cápsulas han terminado. Este es un nuevo estándar” La contundencia de la declaración acabó eclipsando el verdadero eje de la entrevista: el crecimiento del café en grano y la evolución de los hábitos de consumo.Andrej Godina, uno de los principales expertos en café y consultor del sector, comparte ese diagnóstico, aunque introduce un matiz: el auge del café en grano existe, pero afecta sobre todo a una minoría de consumidores. “El consumidor sigue prefiriendo el monodosis, ya sean cápsulas o monodosis de papel, por su practicidad”, explica a La Vanguardia. “No quiere moler el café, ni preocuparse por la dosis o la temperatura. Quiere preparar una taza de forma rápida y limpia”.A su juicio, el salto tecnológico de los últimos veinte años ha reducido además la distancia respecto al espresso del bar. “Algunas cápsulas, probadas a ciegas, son prácticamente indistinguibles del mismo café preparado con una máquina profesional”. Eso no significa, sin embargo, que el café en grano no esté creciendo. “Los mercados maduros están desplazando una parte del consumo hacia el café en grano”, reconoce.En mercados como el Reino Unido, las ventas de café en grano han aumentado un 20,3%Pero la transformación del café no solo pasa por la taza. También se libra en los mercados internacionales. Aunque en los últimos meses las cotizaciones internacionales han retrocedido respecto a los máximos históricos, la volatilidad sigue siendo muy elevada, y Lavazza ha advertido de que el mercado necesitará tiempo antes de que los consumidores puedan notar una bajada en el precio del café.Godina, que además de consultor es copropietario de una plantación de café en Honduras, ofrece una visión desde el origen de la cadena. “Las cotizaciones actuales apenas son suficientes para que los agricultores cubran los costes de producción y obtengan un pequeño margen para mantener a sus familias”, explica. A su juicio, el problema ya no es solo el clima o las cosechas. “Las cotizaciones en bolsa se han vuelto completamente locas. Ya no reflejan la relación entre la oferta y la demanda”. El experto atribuye esa volatilidad, en parte, al peso creciente de los grandes inversores financieros en el mercado de futuros. “Mueven cantidades de dinero tan elevadas que las torrefactoras tienen enormes dificultades para planificar sus compras”, afirma.
El café, a debate: ¿mejor en grano o en cápsulas?
Una entrevista de Giuseppe Lavazza ha reabierto el debate; mientras crece la demanda de calidad, el monodosis sigue siendo el rey del mercado






