Logroño (EFE).- Las chimeneas de la pequeña aldea de Peroblasco vuelven este sábado a teñirse de colores en la 36 edición de la ‘Fiesta del humo’, una actividad reivindicativa en la que cada año sus vecinos piden a las administraciones un local social, el arreglo del puente medieval, una depuradora y el desbroce de los accesos para evitar incendios forestales.

Alfredo Altuzarra, portavoz de la asociación del pueblo, ha indicado a EFE que esta fiesta, que se prolonga durante todo el fin de semana, pretende recordar que Peroblasco está «lleno de vida».

Cada último sábado de julio, a las 21:00 horas, las chimeneas de las casas de este pequeño municipio enclavado en un meandro del río Cidacos tiñen el cielo de humo de colores, al son del canon de Pachelbel.

Celebración de una Fiesta del Humo celebrada hace años en Peroblasco. EFE / Raquel Manzanares.

Desde 1989, los vecinos de esta aldea de Munilla insisten en que carecen de algunos servicios básicos, como un local público o centro social en el que reunirse, que «se podría construir en el solar que ocupaba la antigua iglesia», y necesitan una depuradora para respetar el entorno natural, ha añadido Altuzarra.