A dos años apenas de alcanzar el centenario, la multitudinaria fiesta de las Hogueras de San Juan se extiende por todos los distritos de la ciudad de Alicante. Son 92 las comisiones existentes, pero algunos barrios aún mantienen durante la celebración de la gran ceremonia de la pólvora y el fuego una calma que los mantiene aislados del bullicio festero, entre ellos, La Albufereta.Alguna razón debe haber para que, salvo la fugaz experiencia de los años 1981 y 1982, los vecinos de este apacible barrio -la Colonia Romana- creado en torno a las ruinas del yacimiento arqueológico de la antigua Lucentum, privilegiados por la proximidad de la playa del mismo nombre, que atrae a miles de turistas en temporada estival, hayan hasta ahora preferido quedarse al margen del asunto.La Foguera de 1981 lució un lema que 45 años después suena profético: ‘Los problemas de la Albufereta’; la del 82, obra de Antonio Asensi, se llamó ‘A la vora de la mar’, y las viejas fotos demuestran que allí estaba, a pie de playa. Desde entonces, nunca más. Tampoco es que haya que desplazarse mucho para vivir la fiesta, argumentan quienes prefieren que todo siga como hasta la fecha. La Hoguera de La Condomina y la de Avenida Costa Blanca se hallan muy cerca y estarían encantadas de admitir nuevos socios.La Foguera de 1981 lució un lema que 25 años después suena profético: ‘Los problemas de la Albufereta’El rechazo de buena parte del vecindario a la nueva Hoguera, aunque sea modesta, de sexta categoría, está a la vista: cuelga a modo de pancartas de no pocas ventanas, lo aseguran no pocos residentes cuando se les pregunta, y lo atestiguan las más de 400 firmas de oposición que ya han recogido.Pero la protesta quizá se hubiera quedado en una simple pataleta de quienes contemplan la fiesta con desagrado, que los hay en este y en todos los barrios de cualquier ciudad, si no fuera porque, a la hora de buscar ubicación a los monumentos adulto e infantil, con el consiguiente racó y el montaje hostelero correspondiente, ni la Federació de Fogueres ni el Ayuntamiento de Alicante han tenido, como ellos mismos reconocen, el tino necesario.La primera propuesta fue ubicar la nueva Hoguera La Albufereta en el aparcamiento del polideportivo municipal. Muchos se llevaron las manos a la cabeza al observar la proximidad al yacimiento arqueológico situado a pocos metros, en el Tossal de Manises, y “defendido” por el arbolado del parque que lleva el nombre de la arqueóloga sueca Solveig Nordström. Al margen de que existe una normativa que impide hacer fuego en las proximidades de una masa forestal, sorprende que nadie cayera en la cuenta del evidente riesgo de incendio en una zona tan delicada y de tan valioso valor histórico y patrimonial. La solución aportada no fue mejor.El Ayuntamiento creyó que desplazando la ubicación al vial Flora de España, más alejado de las viviendas actuales y de las viejas piedras romanas, resolvería el problema. Mas los vecinos advirtieron de que ese emplazamiento alternativo se encuentra en las inmediaciones de una zona catalogada como de alto riesgo de incendio, lo que, a su juicio, choca con la normativa autonómica que prohíbe realizar fuego a menos de 100 metros de terreno forestal o considerado de alto riesgo de incendio, así como el uso de material pirotécnico a menos de 500 metros. Con la música a otra parte.Los vecinos advirtieron de que ese emplazamiento alternativo se encuentra en una zona de alto riesgo de incendioY esa parte resulta ser el aparcamiento disuasorio del Tram existente junto al apeadero llamado, no por casualidad, Lucentum. Se ve que con las prisas nadie cayó en la cuenta que el parking se halla a espaldas de una residencia de la Tercera Edad (Ballesol) y no muy alejado de un centro de acogida de enfermos de Alzheimer. Además de que en ese enclave se halla la Torre Santiago -un Bien de Interés Cultural que forma parte de la valiosa red de torres de la huerta- y el evidente peligro de unas vías de Tram (por eso está ahí el aparcamiento), por la que los tranvías pasan con mucha frecuencia, ya que por Lucentum circulan todas las líneas del tranvía alicantino, con excepción de la 2, que discurre hacia Sant Vicent del Raspeig.En definitiva, el problema dista de haberse solucionado cuando, como es natural, la comisión tiene ya contratado y autorizados no solo los monumentos adulto e infantil, sino la instalación eléctrica necesaria para un racó que, a menos de un mes del inicio de la fiesta, no se sabe si estará junto al monumento o en la otra punta del barrio.
Alicante no encuentra sitio para la Hoguera de La Albufereta a menos de un mes de la fiesta
La cercanía al yacimiento arqueológico, a una residencia de Tercera Edad y a masas forestales con riesgo de incendio han ido descartando ubicaciones para el nuevo monumento, al que muchos vecinos se oponen










