0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl hartazgo de los ciudadanos de Mallorca con la saturación turística, combinado con la frustración de los residentes ante la imposibilidad de acceder a una vivienda, impulsa una nueva protesta mañana por las calles de Palma que se prevé multitudinaria. La plataforma Menys Turisme, Més Vida, que aglutina a un centenar de entidades, es la convocante de una protesta que llega precedida de un clima de tensión en las Islas. Dos jóvenes fueron detenidas y conducidas esposadas ante el juez tras realizar pintadas en la fachada de una inmobiliaria de viviendas de lujo. Las detenciones han llegado incluso al Congreso, donde Sumar-Més ha presentado una batería de preguntas dirigidas al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, porque las consideran desproporcionadas.La movilización vuelve a situar en la calle una reivindicación que tiene como telón de fondo el acceso cada vez más difícil a la vivienda. El precio del metro cuadrado es de 4.067 euros en el archipiélago, el segundo más caro por detrás de Madrid, lo que implica que una vivienda media de 80 metros se cotiza a 320.000 euros. Trabajadores de Baleares se ven obligados a compartir piso, en el mejor de los casos, mientras proliferan barrios enteros de caravanas o poblados chabolistas donde viven empleados con nómina.ProblemasDificultades para acceder a una vivienda, saturación de las infraestructuras y aumento del coste de la vida, entre los motivos detrás de la convocatoriaA esta situación se le añade la saturación de infraestructuras y servicios públicos, el aumento del coste de la vida y la sensación de que el crecimiento turístico ha superado la capacidad de carga del archipiélago. El año pasado llegaron a Baleares 19 millones de turistas y este año se prevé que se superen todos los récords en una comunidad que tiene 1,2 millones de habitantes.Durante décadas, el turismo fue percibido como el gran motor económico de las islas. Hoy, sin dejar de reconocer su peso en el empleo y la riqueza, una parte creciente de la población considera que también es el origen o el acelerador de algunos de los principales problemas de los ciudadanos.Ese cambio también ha llegado a las instituciones y al propio sector empresarial. Tras su audiencia con el Rey en Palma, la presidenta Marga Prohens admitió que entiende el malestar ciudadano y aseguró que las islas ya han llegado al límite, pero señala al anterior Govern de Francina Armengol por haber autorizado 115.000 plazas de alquiler turístico. Defiende las medidas de contención adoptadas durante esta legislatura, como la prohibición de nuevas plazas turísticas en edificios plurifamiliares o la próxima limitación de entrada de vehículos a Mallorca.Colectivos sociales convocan una manifestación contra la masificación turística en Palma.N.D.Desde Menys Turisme, Més Vida sostienen que el actual modelo económico ha llegado a un punto de agotamiento y reclaman medidas mucho más contundentes para reducir la presión turística. El colectivo cree que el crecimiento continuado del número de visitantes ha convertido la vivienda en un bien inaccesible para miles de residentes, ha deteriorado la calidad de vida y ha incrementado la presión sobre los recursos naturales y los espacios públicos.El creciente cuestionamiento del modelo también ha obligado al sector turístico a modular su discurso. La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) reconoce la legitimidad del debate sobre el futuro del turismo y defiende el derecho a discrepar. “Defendemos el respeto a las ideas, incluso cuando son distintas de las nuestras. El debate, la discrepancia y la crítica forman parte de una sociedad democrática”, señala la patronal hotelera en un comunicado. Los hoteleros han evitado de forma expresa opinar sobre la protesta de este domingo, pero critican los actos de sabotaje y sostienen que, cuando se incita al vandalismo y al sabotaje, se está fomentando la radicalización.La patronal cambia de discurso: no se puede crecer de forma ilimitadaLa constatación de que el enfado ciudadano ya ha calado en amplias capas de la sociedad balear he hecho que incluso la entidad que agrupa a los empresarios de Baleares, la CAEB, haya reconocido esta semana que el archipiélago no puede crecer de forma ilimitada. En una inédita comparecencia, la presidenta de los empresarios leyó un manifiesto en el que admitió que hay razones para el malestar y en el que defendió que el turismo puede ser un problema, aunque no el único que ha llevado a las islas a esta situación. Los empresarios reclaman una mejor gestión de los flujos turísticos a las autoridades de las islas.