El hartazgo de los residentes en Baleares con la presencia de millones de turistas por sus pueblos, carreteras y playas volverá a sacar a las calles de Menorca y de Mallorca a ciudadanos de las islas para reclamar un cambio de rumbo en el modelo económico de la comunidad. La Plataforma Menys Turisme, més vida, que agrupa a medio centenar de entidades sociales, ha vuelto a convocar manifestaciones en las dos islas, este viernes en Menorca y el 26 de julio en Palma, y pide colapsar la capital balear para exigir un “cambio de rumbo” y defender el “derecho a una vida digna” frente a la actual deriva de las islas.“Este año habrá 20 turistas por cada habitante”, una situación que el portavoz de la entidad, Dani Comas, califica de insostenible e insoportable: “La sociedad está harta”.El cansancio ciudadano con la llegada masiva de turistas no remite y va a más en el archipiélago. Los ciudadanos empiezan a pensar que este modelo turístico ha dejado de ser la solución económica de las islas para convertirse en un problema. El turismo ya no es un gran invento para muchos. El año pasado llegaron a las islas 19 millones de visitantes para un territorio que tiene poco más de un millón de habitantes y se espera que este año se supere la cifra ya que las primeras estadísticas del año apuntan a un crecimiento de la llegada de turistas de un 10% en marzo.El cansancio ciudadano por la llegada masiva de turistas no remite ante un temporada alta que se prevé de récordEl malestar ha saltado de pequeños grupos antiturísticos que comenzaron a realizar acciones de protesta hace una década a amplias capas de la sociedad balear que tienen la sensación de que les han robado su espacio vital. Esta capilaridad comienza a llegar a sectores que tradicionalmente han defendido el turismo como el elemento generador de riqueza. La presidenta balear, Marga Prohens, del PP, ha dado un giro estratégico a su política turística tras detectar que el malestar ya irradia a amplias capas de la sociedad, incluida la derecha económica de las islas.Prohens ha continuado el tímido camino iniciado por Francina Armengol en la anterior legislatura y mantiene la limitación de cruceros en Palma, ha ampliado la prohibición de alquiler vacacional en pisos a toda Baleares y ahora prepara la ley que limitará la entrada de vehículos a Mallorca a partir del año que viene. En este último asunto, también Vox ha dado un giro. Tras un intenso debate interno, se abstendrá en la propuesta de limitar los vehículos conscientes de que la masificación de las carreteras es una de las incomodidades más evidentes para los habitantes de las islas.La presidenta del Govern, Marga Prohens, señala a AENA como responsable último de la saturación turística e las Islas. En el pleno del Parlament, Prohens lamentó que las previsiones del ente público lleguen a los 36 millones de pasajeros este año. “AENA ha acabado con la paciencia de este Govern”, aseguró en respuesta a una pregunta del diputado de Més Lluís Apesteguia. “La contención es para todos menos para el Gobierno y Aena, que prevé llegar a los 36 millones de pasajeros en Palma, pretende una ampliación faraónica en Eivissa y se niega a retirar una campaña que el propio anunciante ha admitido que generaba malestar”, dijo la presidenta balear. Prohens se refería a la gran lona publicitaria instalada en el aeropuerto con un lema que hacia un juego de palabras con “Lo que pasa en Mallorca queda en Mallorca”. El Govern balear presentó una queja formal al entender que banalizaba el turismo de excesos y la empresa, una plataforma de pagos similar a Bizum, terminó retirándola.El Govern de Prohens tiene ahora la mirada puesta en los aeropuertos de las islas, la puerta de entrada de los turistas. Ha presentado una proposición al Congreso de los Diputados, con el apoyo de Més, para reclamar la cogestión y poder modular los flujos de llegada de los aviones y definir las rutas aéreas.A pesar de estos movimientos, los organizadores de la protesta advierten que Baleares se encamina hacia un verano decisivo y en una situación de “saturación permanente”. A pesar de los síntomas de agotamiento social, denuncian que los gobiernos autonómicos y locales “continúan apostando por el crecimiento turístico” irresponsable. El manifiesto que leyeron en la presentación de la convocatoria puso el foco en la enorme brecha social que genera el monocultivo turístico.El año pasado llegaron a las islas 19 millones de visitantes para un territorio que tiene poco más de un millón de habitamosMientras los beneficios del sector turístico vuelven a batir récords históricos, con rentabilidades cercanas al 25% y un progresivo aumento de los precios hoteleros, las condiciones de vida de la población local se desploman. El acceso a la vivienda se ha convertido, en palabras de los portavoces, en “una auténtica pesadilla”. Balears, por detrás de Madrid, es la comunidad con el precio de la vivienda más alto.Los alquileres más baratos no bajan de los 1.000 euros y se alquilan habitaciones al mismo precio que un piso en otras comunidades autónomas. En la presión sobre la vivienda juega un factor esencial el modelo turístico intensivo que requiere cada vez más mano de obra. Baleares importa trabajadores y ese aumento de población laboral añade presión a la vivienda y a los servicios públicos.Vista de la masificación turística en el Parc de la Mar de Palma de MallorcaEF. ELos organizadores de la protesta denuncian el “secuestro de la vivienda por parte de fondos buitre”, una realidad habitacional tan extrema que está empujando a cada vez más residentes a vivir en caravanas ante la imposibilidad de pagar un alquiler. En Eivissa ya es habitual ver poblados chabolistas donde viven trabajadores con nómina ante la imposibilidad de pagar el precio que se pide en la isla por una vivienda.El colectivo añade que a esta situación de previsible colapso de ciudades y playas se suma este año a “alerta” por el eclipse solar total del próximo 12 de agosto, un evento astronómico que ha provocado el lleno absoluto de la planta hotelera y que “colapsará completamente” la isla. Esa fechas de agosto coinciden con el momento de mayor presión humana del año, con más de dos millones de personas de forma simultánea. Los colectivos tachan de “insuficientes” las medidas adoptadas por el Govern de Marga Prohens, Acusan a las administraciones de querer vender “una falsa concepción de contención” a la opinión pública, cuando la única solución real y viable pasa por asumir políticas de decrecimiento turístico.
Estalla el malestar por la masificación turística en Mallorca y Menorca: “Estamos hartos”
La plataforma Menys Turisme llama a manifestarse este viernes en Maó y el próximo 26 de julio en Palma ante el hartazgo creciente de los residentes













