0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialCierto misterio rodeaba a Jot Down cuando apareció en el 2011. De los dos socios que crearon la revista, uno, el que llevaba y lleva el día a día, se llama Ángel, vive en Sevilla y es informático. Todo normal. La otra… decía que vivía en Londres. Que se llamaba Mar de Marchis. Que era abogada y representaba a futbolistas. LVComo directora de esa revista novedosa y audaz, la tal Mar tuvo un éxito fulminante. Consiguió que escribieran para Jot Down grandísimas firmas, y eso que pagaba poco o nada. Que El País la distribuyera. Que Cebrián se disfrazara de Darth Vader para su portada… Y todo, a golpe de teléfono. Llamando a todo el mundo, a todas horas, varias veces al día, hasta de madrugada. Inteligente y divertida. Coqueta, seductora. Tenaz, infatigable, autoritaria… Pero, Mar, ¿nos vamos a conocer? Es que… Excusas, excusas. Bueno, vale, quedemos. Y en el último minuto, siempre, un mensajito: cuánto lo siento… un imprevisto… Eso sí, enviaba fotos. Treintañera, rubia, de ojos claros. En bikini. O con menos ropa todavía.¿Quién se ocultaba bajo el nombre estrambótico de Mar de Marchis?¿Quién se ocultaba bajo ese nombre estrambótico? Se llegó a decir que la hija de Aznar. O una mujer siria, desfigurada en un atentado. O… Si quieren saber la verdad, lean La bola, el libro en el que Daniel Verdú cuenta su rocambolesca historia. Y que a Ángel Fernández Recuero, el socio de “Mar” (que, por supuesto, no se llamaba así, ni era una treintañera rubia, ni vivía en Londres), no le ha gustado nada. “La única mujer que en los últimos quince años logró fundar y dirigir un medio de referencia en este país, sin pedigrí ni padrinos –escribe en Jot Down, que ahora dirige él solo–, recibe su castigo póstumo” en forma de un libro “construido sobre el arquetipo misógino más viejo del inventario”. Supongo que se refiere al de la favorita: la mujer que alcanza una gran influencia a base de seducir a un hombre –en este caso, a muchos–, como Roxelana con Solimán el Magnífico o Madame de Pompadour con Luis XV.Recuero se queja de que La bola no le reconozca a la que fue su socia “ningún mérito intelectual”. Desde luego, los tuvo, y es verdad que el libro de Verdú, por lo demás muy ameno, se queda en la superficie. Pero es que el arquetipo misógino lo usó la misma “Mar” . El viejo truco femenino de envolver la valía y ambición en coqueteo y poca ropa le funcionó de maravilla.Queremos ser una sociedad igualitaria. Creemos que ya lo somos. Pero, caramba, no hay manera.
‘Jot Down’ y madame de Pompadour, por Laura Freixas
Cierto misterio rodeaba a Jot Down cuando apareció en el 2011. De los dos socios que crearon la revista, uno, el que llevaba y lleva el día a día, se llama Ángel, vive en Sevilla y es informático. Todo normal. La otra… decía que vivía en Londres. Que se llamaba Mar de Marchis....








