LaboralLa vicepresidenta deja los deberes para la vuelta del verano, cuando entrar� de lleno en la carrera de la OIT. Espa�a se arriesga a una sanci�n de la UE por el incumplimiento en transparencia salarialLa vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda D�az.Actualizado S�bado,

julio

01:08Audio generado con IAYolanda D�az tiene por delante cuatro intensos meses de campa�a p�blica y negociaciones diplom�ticas al m�ximo nivel para tratar de convencer a gobiernos, sindicatos y patronales de que es la mejor candidata para dirigir la Organizaci�n Internacional del Trabajo (OIT). No obstante, la ministra de Trabajo aspira a pilotar el organismo de Naciones Unidas que fija los est�ndares laborales mundiales justo cuando buena parte de su agenda reformista est� totalmente bloqueada y con un nuevo frente abierto con Bruselas que puede acabar derivando en otra multa millonaria para Espa�a.Despu�s del fracaso de la que iba a ser su medida estrella tras la reforma laboral -la reducci�n de la jornada a 37,5 horas semanales- D�az apost� buena parte de su capital pol�tico a endurecer el registro horario en las empresas para evitar el fraude de las horas extraordinarias impagadas. Pero la iniciativa se top� con el rechazo frontal de los empresarios, del Consejo de Estado y del Ministerio de Econom�a. Los sindicatos advirtieron a la vicepresidenta de que no pactar�an m�s reformas si no sacaba adelante esta medida antes del par�n estival, pero la presi�n no ha surtido efecto. Las dudas jur�dicas y el choque con el planteamiento del vicepresidente primero Carlos Cuerpo son de tal calibre que necesitan vacaciones. Y no ser� hasta la vuelta del verano cuando vuelvan a contrastar posturas.As� lo han acordado los vicepresidentes, seg�n confirman ambos departamentos. "Trabajo y Econom�a hemos llegado a un acuerdo para tramitar el registro horario en septiembre, para as� solventar las objeciones del Consejo de Estado, algo que desde el Gobierno ya llevamos un tiempo trabajando", indican desde el equipo de D�az. En los sindicatos cunde el malestar, aunque fuentes de las centrales reconocen a EL MUNDO que cuando lanzaron su ultim�tum ya contemplaban un escenario en el que "el verano se echaba encima". En la CEOE, por otro lado, se respira alivio. Los empresarios no quieren ni o�r hablar del registro horario en los t�rminos en los que se plante� inicialmente y todo lo que sea retrasar esa reforma y adecuar el texto a las recomendaciones del Consejo de Estado y del Ministerio de Econom�a es bienvenido en la patronal.La agenda reformista de D�az pierde velocidad justo cuando m�s necesita el aval de su gesti�n como ministra de Trabajo y valedora del di�logo social. Los grandes acuerdos tripartitos son historia. Hace ya m�s de dos a�os que la patronal no respalda ninguna iniciativa de la vicepresidenta. Y los sindicatos empiezan a ponerse nerviosos porque ven c�mo la legislatura corre sin avances en las medidas que creen m�s necesarias para el mercado laboral. Est�n pendientes la reforma de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, el proyecto para dar entrada a los trabajadores en los consejos de administraci�n de las empresas o la reforma de la indemnizaci�n por despido.En paralelo, D�az tambi�n ha mandado a septiembre la trasposici�n de la directiva europea sobre transparencia retributiva, un proyecto que aspira a acabar con el secreto salarial en Espa�a pero que est� siendo considerablemente rebajado para tratar de cumplir con las exigencias comunitarias sin tener que pasar por el Congreso de los Diputados. Un delicado juego de equilibrios que vuelve a situar a nuestro pa�s ante la amenaza de sanciones de la Comisi�n Europea. El plazo para trasponer la directiva expir� el pasado 7 de junio, por lo que la puerta a un nuevo procedimiento de infracci�n ya est� abierta. El �ltimo cost� cerca de siete millones de euros a Espa�a por incumplir los plazos en la aplicaci�n de la normativa en materia de conciliaci�n.Todo ello como tel�n de fondo en el inicio de una campa�a internacional que exigir� a D�az dedicar buena parte de los pr�ximos meses a una intensa labor diplom�tica. La elecci�n del pr�ximo director general de la OIT no depende de los 187 Estados miembros de la organizaci�n, sino de los 56 integrantes de su Consejo de Administraci�n —28 gobiernos, 14 representantes empresariales y 14 representantes sindicales—, lo que convierte la campa�a en un ejercicio de negociaci�n permanente con gobiernos y agentes sociales de todo el mundo. El calendario oficial contempla un acto p�blico con todos los candidatos el 23 de septiembre, audiencias privadas ante el Consejo de Administraci�n en noviembre y la votaci�n definitiva el 16 de noviembre.