La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, afronta la carrera por hacerse con las riendas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El Gobierno de Pedro Sánchez proponía, hace unos días, a la líder de Sumar como candidata para dirigir el organismo. Pero son varios los obstáculos que tendrá que salvar empezando por una relación cuanto menos tensa con la patronal española o continuando por las aspiraciones de otro ministro español, Luis Planas. La situación económica de la organización o la voluntad de continuar en un segundo mandato de su actual dirigente se presentan como otros de los obstáculos en el camino de Díaz.Su candidatura la convertiría en la primera mujer española en hacerse con el liderazgo de la OIT, una organización de Naciones Unidas centrada en las relaciones laborales y que aúna posturas que gobiernos, sindicatos y organizaciones empresariales. Sin embargo, es la tensión de la aspirante con las patronales la que se presenta como uno de los principales escollos a salvar.

La que ha sido una de las principales impulsoras de la reforma laboral en España, la subida del salario mínimo o la reducción de la temporalidad ha recabado apoyos sindicales, pero también resistencias en el sector empresarial. Elementos como la reducción de jornada han puesto a Díaz frente a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).