0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLos incendios que están devorando miles de hectáreas en toda España durante este tórrido verano no son un fenómeno puntual. Ni tampoco las olas de calor que nos azotan. Es posible que haya todavía quien crea que la crisis climática es un invento de los pesados ecologistas. Todo es mucho más sencillo: el calentamiento de nuestro clima modifica los tradicionales patrones meteorológicos y ello facilita la propagación de los incendios forestales.La realidad nos supera. Evidentemente no es un problema único de nuestro país. Francia está viviendo una situación similar con 140.000 evacuados en la zona de Burdeos. Los gobiernos se ven sobrepasados tratando de que el fuego no se haga aún más grande y se llegue a afirmar que es “inextinguible”, como se dijo ayer en la Comunidad de Madrid.Estamos ante una situación de alarma general y frente a un fenómeno de megaincendios que no habíamos vivido nunca en Europa. Es hora de repensar si los medios con los que cuenta actualmente la Administración son suficientes para evitar la propagación de las llamas, más allá de las culpas que se pueden echar los políticos de uno u otro color, como sucedió ayer en Madrid. Es la hora también de escuchar a los expertos, desde los científicos hasta los bomberos, para que las políticas de prevención sean útiles.Ha llegado el momento de hacer un replanteamiento general en relación con el aumento de las temperaturas, como sugería ayer el conseller de Empresa i Treball de la Generalitat, Miquel Sàmper, quien se abría a flexibilizar el horario laboral y apuntaba también la opción de trabajar más en horarios nocturnos.Y no hay que tener miedo a cambiar costumbres históricas. Desde 1903, el Tour se ha celebrado en julio, para que los ciclistas puedan alcanzar las grandes cimas de los Alpes y los Pirineos sin riesgos de encontrar nieve. Hoy ya no tiene sentido ver a estos deportistas cómo realizan el esfuerzo de pedalear con temperaturas cercanas a los 40 grados y sobre un asfalto que irradia aún más calor hacia sus cuerpos. Es inhumano.Tocará adaptarse a este nuevo paradigma. Cuanto antes se haga, menos situaciones catastróficas se producirán y habrá que lamentar.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992
La crisis climática manda, por Jordi Juan
Los incendios que están devorando miles de hectáreas en toda España durante este tórrido verano no son un fenómeno puntual. Ni tampoco las olas de calor que nos azotan. Es posible que haya todavía quien crea que la crisis climática es un invento de los pesados ecologistas. Todo...












