La ca�da en desgracia del expresidente debilita la solidez de la mayor�a de la investidura lo mismo que las condenas a los compa�eros de viaje en el Peugeot deval�an la �pica de resistencia. Con las historias que cuenta en sus libros, S�nchez se dispara en los pies. A buena hora se le ocurri� escribir.Con m�s frecuencia de la que ser�a deseable para el bien de todos, las carreras pol�ticas acaban en el llanto y el crujir de dientes. Por eso el que ostenta el poder ha de poner mucha atenci�n con lo que dice y, sobre todo, tener mucho cuidado con lo que redacta. El p�rrafo que sigue a continuaci�n es un buen ejemplo de c�mo algo escrito antes de ayer hoy chirr�a y rechina hasta decir basta."Yo hab�a sentido su apoyo de forma inequ�voca. En aquellos d�as, me dijo que quer�a salir a la palestra, participar en los medios y en los m�tines, tener un papel activo en la campa�a para contribuir a una victoria del Partido Socialista, que juzgaba necesaria para Espa�a y merecida por el Gobierno. Me pareci� un gran gesto por su parte. No coordinamos los mensajes ni las apariciones, pero su papel fue decisivo"."Aquellos d�as" fueron la precampa�a de las elecciones generales que se celebraron tal d�a como el de ayer hace tres a�os. Quien quiso "salir a la palestra" porque juzg� que una victoria del Partido Socialista el 23 de julio de 2026 era "necesaria para Espa�a y merecida por el Gobierno" era Jos� Lu�s Rodr�guez Zapatero. Y quien afirma que "fue decisivo" el papel que asumi� el expresidente para lograr ese triunfo es Pedro S�nchez.El testimonio del actual presidente del Gobierno en 'Tierra Firme', Ediciones Pen�nsula, no tiene p�rdida. La parte m�s interesante del libro es c�mo contra viento y marea y con el "apoyo de forma inequ�voca" de Zapatero, S�nchez decidi� anticipar las elecciones generales con el fin de frenar el avance de una derecha y de una extrema derecha que el mes anterior hab�a triunfado con contundencia en elecciones auton�micas y municipales.S�nchez public� 'Tierra Firme' en diciembre de 2023 al mes de ser investido de nuevo presidente del Gobierno gracias a una actualizada coalici�n con la extrema izquierda y al respaldo de los golpistas del 'proc�s'. Lo que apunta el libro es que Zapatero tuvo tambi�n un papel aparentemente decisivo en la negociaci�n para obtener los imprescindibles votos favorables de los secesionistas catalanes.Con cierta ingenuidad S�nchez escribe que cuando se enfrent� "a una decisi�n tan dif�cil como la de los indultos a los l�deres independentistas, Jos� Luis me aconsej� y me apoy�". Por lo visto, si S�nchez tuvo alg�n recelo moral sobre la autoamnist�a, Zapatero no tard� nada en quit�rselo de la cabeza.Seg�n este testimonio el expresidente no ten�a ning�n escr�pulo acerca del exorbitante precio que hab�a que pagar para sellar el voto favorable de los secesionistas en la investidura de su correligionario S�nchez. Y esto trat�ndose del autor de la c�lebre frase "Naci�n es un concepto discutido y discutible" no sorprende.Tierra Firme es el segundo libro escrito por S�nchez en colaboraci�n con la periodista y pol�tica socialista Irene Lozano siendo el primero Manual de Resistencia que relata la trayectoria de S�nchez desde que asumi� el liderazgo del Partido Socialista en 2014 hasta su llegada a la Presidencia del Gobierno en 2018.La relectura hoy del Manual, que fue publicado en febrero de 2019 tambien por Ediciones Pen�nsula, es inquitante porque en �l se detalla la vida y milagros de la banda del Peugeot –Jos� Luis �balos, Santos Cerd�n y Koldo Garc�a con S�nchez de l�der– que en 2017 recorri� Espa�a con el mantra "somos la izquierda" de agrupaci�n socialista en agrupaci�n socialista a la caza y captura de las primarias a la secretar�a general del Partido Socialista.AudaciaLa lucha que despleg� S�nchez para hacerse con el poder es fascinante por su audacia y se convierte en alarmante cuando con el paso del tiempo se conoce m�s sobre la catadura de quienes le ayudaron a S�nchez en su ascenso a la cima. Cuando se public� el Manual, �balos controlaba un enorme presupuesto al ser el ministro de Obras P�blicas y Cerd�n ocupaba un puesto clave en el Partido Socialista, que es el de secretario de organizaci�n territorial.Cerd�n, que est� sometido a proceso judicial, sucedi� en este puesto al exministro que el pasado mes de junio fue condenado a 24 a�os y 3 meses de prisi�n por el Tribunal Supremo al ser declarado culpable de los delitos de organizaci�n criminal, cohecho, malversaci�n y tr�fico de influencias por el caso mascarillas.De la misma manera es inquietante hoy la relectura de 'Tierra Firme' cuando Zapatero, el aliado indispensable que se ofreci� a S�nchez para revalidar su poder en 2023, est� en el ojo del hurac�n. El presidente del Gobierno no acierta en la selecci�n de asesores para afianzar su carrera pol�tica.No puede dejar de alarmar el hecho de que S�nchez consigue poner pie en lo que llama una "superficie s�lida" (su 'Tierra Firme') y que as� puede desarrollar un proyecto pol�tico a su antojo y al de sus socios minoritarios gracias a la perentoria intervenci�n de quien hoy se encuentra entre la espada de la ignominia y la pared de la verg�enza.La ca�da en desgracia de Zapatero debilita la solidez de la mayor�a de la investidura lo mismo que las condenas a los compa�eros de viaje en el Peugeot deval�an la �pica de resistencia. Con las historias que cuenta en sus libros, S�nchez se dispara en los pies. A buena hora se le ocurri� escribir libros.Salvo que uno sea Churchill, que, por cierto, nunca cont� con ning�n colaborador(a) para poner negro sobre blanco, no es aconsejable que un pol�tico escriba libros cuando est� en activo. Las circunstancias cambian y los melifluos cumplidos y los agradecimientos por los consejos recibidos son armas de doble filo. Pueden acabar, y este es el caso de S�nchez, dando una estocada por la espalda.De acuerdo con el relato de Tierra Firme, la sinton�a ideol�gica y estrat�gica entre el expresidente socialista del Gobierno y el actual era total: "Jos� Luis es un compa�ero muy querido por todos los hombres y mujeres socialistas: para m� constituye un ejemplo y una fuente de inspiraci�n. En pocos l�deres he visto un instinto pol�tico como el suyo".S�nchez olvid� que Zapatero hered� unas cuentas p�blicas muy saneadas y que dej� a Espa�a pr�xima a la bancarrota porque no tuvo lo reflejos requeridos para capear en lo posible la crisis financiera de 2008. Y lo que hizo fue apropiarse del "instinto pol�tico" de su antecesor socialista en el cargo.Zapatero le da a S�nchez el guion de una labor gubernamental buenista y progresista, que abarca la Ley de Memoria Hist�rica, o Democr�tica, y el No a la Guerra, y las pol�ticas de g�nero. Le entrega tambi�n el testigo de un partido que goza de una incuestionable superioridad moral: socialismo, honradez y libertad son sin�nimos. S�nchez le debe mucha "inspiraci�n" a Zapatero.Ese entendimiento y esa armon�a parece que se ha esfumado. Se dir� que desapareci� en el mismo momento en que se supo que la caja fuerte del despacho profesional del expresidente socialista en la calle Ferraz de Madrid conten�a 103 joyas valoradas en 1,3 millones.65 d�asZapatero rompi� ayer un silencio que duraba 65 d�as y accedi� a una entrevista en RTVE en la cual se mostr� molesto, nervioso y enfadado. Apel� reiteradamente a la presunci�n de inocencia, como es de esperar, y neg� enf�ticamente haber intervenido de modo alguno en el rescate de la aerol�nea Plus Ultra y creado empresas offshore.Lo que no hizo Zapatero fue aclarar la procedencia de las alhajas, "un regalo de cortes�a y amistad", y dijo que esto lo har�a ante el juez. Su postura fue decepcionante para el p�blico porque es de eso y no de otra cosa de lo que se habla con insistencia en la tertulia del bar de la esquina a la hora del aperitivo.Lo que el expresidente socialista dijo acerca de las joyas, mejor dicho lo que no dijo de ellas, provoca m�s preguntas que respuestas. Los que en la tertulia de la barra tienen alg�n conocimiento de la historia y, si se quiere "memoria" de ella, platicar�n sobre el esc�ndalo del estraperlo en 1935 que hundi� al Partido Radical y acab� con la carrera pol�tica de Alejandro Lerroux.S�nchez podr� repudiar al expresidente socialista, como hizo con �balos, el copiloto del Peugeot, mucho antes de que fuese condenado o podr� poner la mano en el fuego por quien fue su "ejemplo" y declarar que es la v�ctima de conspiranoicos fascistas.Lo que no podr� hacer S�nchez es mantenerse de perfil recurriendo al consabido "dejar que la justicia haga lo que tenga que hacer". Zapatero se ha visto sometido a un juicio paralelo desde el mismo momento en que fue abierta la caja fuerte de su despacho profesional.�Sigue siendo "muy querido" Zapatero, tal y como afirm� S�nchez en 'Tierra Firme', por la militancia que de 2023 en adelante acud�a en masa a escucharle en los m�tines sanchistas? En la ausencia de un escaldado Zapatero �qui�n estar� hombro con hombro con S�nchez movilizando a la masa y cumpliendo un papel "decisivo" en las elecciones generales de aqu� a un a�o?Por lo pronto la carrera pol�tica de Zapatero tiene toda la pinta de ir camino de ese llanto y crujir de dientes. Y esto no puede menos que ser sumamente inquietante para S�nchez. Para saber por qu�, basta con releer 'Tierra Firme'.