Pol�ticaEl bloque de investidura se zambulle en la gresca con las elecciones como tel�n de fondoEl presidente del Gobierno, Pedro S�nchez.EFEActualizado Jueves,
junio
03:24Audio generado con IAUna pistola en cada mano y pegando tiros. As� pareci� discurrir la comparecencia de Pedro S�nchez en el Congreso para hablar de la corrupci�n que cerca a La Moncloa y al PSOE. Con los protagonistas, incluidos los te�ricos socios, lanzando disparos, con el cuidado eso s� de, a�n, no acertar en el adversario. Pero cuando se aprieta el gatillo siempre existe el peligro de acertar. El goteo de investigaciones judiciales y el desgaste por la corruptela y el fin de la legislatura dejan el bloque de investidura como un queso Emmental, lleno de agujeros. El presidente del Gobierno ya no logra convencer ni a sus aliados, que endurecen sus discursos, sin llegar a romper. Pero la situaci�n ha cambiado. Gobierno y socios est�n en un punto de no retorno, m�s a�n sabiendo que las elecciones generales pueden ser en el primer trimestre de 2027 -S�nchez ya abre la puerta a un adelanto si no hay Presupuestos-. Pero el Gobierno afila tambi�n los cuchillos. No pone la otra mejilla. �Si te atacan, te defiendes�, se�alan fuentes de La Moncloa. �Ellos aprietan y nosotros tenemos que dar respuestas contundentes�.Hace un a�o, S�nchez tambi�n compareci� en el Congreso para hablar de la corrupci�n en el seno de su Ejecutivo y de su partido y logr� salir de la C�mara con una imagen de unidad, con un cierre de filas de sus socios. Un a�o despu�s, se repite escenario y situaci�n, pero no conclusi�n: la foto es de dudas, desconfianza y falta de credibilidad. Podemos se sum� a la exigencia de elecciones; ERC censura la falta de explicaciones; Junts pide a S�nchez que se aparte y que ponga a otra persona; en Sumar no gustaron los envites de S�nchez a los socios; y el PNV habl� de �precipicio institucional sin posible vuelta atr�s�.S�nchez prepar� un discurso a la ofensiva para defenderse del PP, lo que explica sus esfuerzos por inundar la mesa de corrupci�n y tratar de atrapar en esa mancha a Isabel D�az Ayuso por los negocios de su pareja, Alberto Gonz�lez Amador. Tratando de desacreditar a Feij�o por falta de actuaci�n y contundencia. Su ejercicio fue intentar equipar a �balos y la actuaci�n del PSOE con el PP y la falta de actuaci�n con Ayuso. Pero se vio en la tesitura que su falta de convicci�n entre sus aliados oblig� a desenfundar. �Ellos siempre nos dejan perlitas... Nosotros tambi�n�, analiza un ministro. �Hay que empezar a dar hostias�, observa un diputado.A los socialistas les molest� especialmente los ataques de Ione Belarra (Podemos) -�poco menos ha dicho que somos trumpistas�- y la posici�n de Junts -�son siete diputados, siete. Lo mismo tienen que ubicarse�-. El plan inicial de La Moncloa no preve�a �ser duros con los socios, pero el debate est� condicionado a lo que te dicen�, explican desde la sala de m�quinas gubernamental.En el equipo de S�nchez saben que el piloto rojo encendido de las c�maras provoca �teatralizaci�n� y puestas en escena varias, pero no se les escapa que en la recta final de la legislatura, y con tramas corruptas cercando al PSOE, los socios van a seguir poniendo tierra de por medio. �Es obvio que las discrepancias se van a ir visualizando a medida que se acerquen las elecciones. Hay que verlo con normalidad�, se�alan en el Ejecutivo. "Ante la proximidad de las elecciones cada uno va ocupando su lugar�, diagnostica una ministra. �La intensidad va a ir en aumento�, ahonda un diputado. Eso s�, conf�an en seguir sacando alguna votaci�n. La semana pasada, S�nchez ya anticip� como opci�n viable un adelanto electoral, posiblemente para el primer trimestre de 2027, si no logra sacar adelante los Presupuestos que, dice, quiere llevar al Congreso antes de que acabe el a�o.Tras la sentencia del caso mascarillas, con una condena de 24 a�os de prisi�n a Jos� Luis �balos, ex ministro y ex lugarteniente de S�nchez, �ste mostr� su �cabreo� y �pena� por lo que defini� como un �caso flagrante y grave de corrupci�n protagonizado por unas personas concretas que se aprovecharon de su peso dentro del PSOE y en el Gobierno�. No niega los hechos, si bien no prev� asumir responsabilidades pol�tica y se presenta como v�ctima.















