El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recibido este miércoles una avalancha de reprimendas por parte de sus aliados en el Congreso de los Diputados, donde el líder socialista ha comparecido para dar cuenta de todos los casos judiciales que cercan al PSOE. Prácticamente todos los socios habituales de Sánchez han afeado que siga anclado en el "y tú más" y se defienda señalando a los casos de corrupción del Partido Popular, y han echado en falta algo de autocrítica por parte del presidente, sobre todo después de la contundente condena del Tribunal Supremo al que fue su número dos y exministro del Gobierno, José Luis Ábalos. Aunque ninguno ha querido entrar de lleno en la posibilidad de un adelanto electoral en una jornada en la que el clima era más parecido al de una moción de confianza, sí que le han exigido que dé explicaciones, depure responsabilidades e impulse nuevas medidas para demostrar que sigue teniendo sentido alargar la legislatura hasta el final. Junts ha ido más allá y le ha planteado incluso que dimita para que las Cortes puedan elegir a un nuevo presidente. La diputada Miriam Nogueras ha esquivado la posibilidad de una moción de censura pactada con el PP y le ha pedido a Sánchez que se eche a un lado, como única alternativa a las elecciones anticipadas y para desbloquear la situación actual. "Apártese y deje a este parlamento ponga a alguien que sí tenga la capacidad de cumplir con Cataluña y con los catalanes", ha planteado la portavoz del grupo independentista. Una oferta que Nogueras cree que le acabarán planteando "los suyos" más pronto que tarde, y que se inspira en lo que ocurrió en Reino Unido hace apenas dos días, cuando el primer ministro Keir Starmer dimitió tras meses de presión de su partido. Tampoco el PNV ha querido entrar en un posible escenario de elecciones anticipadas, aunque su portavoz Maribel Vaquero sí ha preguntado "qué margen tiene este Gobierno" para justificar su permanencia. Tal y como ha recordado, su grupo fue uno de los que permitieron la investidura de Pedro Sánchez en las dos últimas legislaturas, en un voto de confianza que, a su juicio, ha acabado perdiendo. "Esa mayoría de investidura se ha debilitado hasta convertirse en una mayoría negativa", ha sentenciado, antes de reprocharle que continúe contraponiéndose como única alternativa a "el mal" y a la ultraderecha, y con ello "siga sin asumir sus responsabilidades". "El Gobierno debe explicar cuál es el rumbo que va a tomar", ha zanjado. "¿Usted tiene pecado?"En general, los aliados de Sánchez han querido aumentar la distancia con el líder del Ejecutivo, en el que es ya su momento de mayor debilidad desde que fue investido presidente. La mayoría ha adoptado una postura crítica y de escarmiento, pero no lo suficiente aún como para retirarle el apoyo al Gobierno. Todos han lamentado que los debates de la Cámara Baja se estén centrando últimamente en los casos de corrupción que asolan a miembros del entorno de Pedro Sánchez y no en las medidas que realmente afectan a la ciudadanía, y le han emplazado a hacer valer los últimos meses de la legislatura con iniciativas concretas que demuestren que no vale la pena disolver aún las Cortes. En esa línea se ha pronunciado el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que durante su intervención ha advertido a Sánchez de que debe llenar de contenido la legislatura para que tenga sentido. "Si solo queda resistir, ¿qué quedará del PSOE cuando todo esto acabe? Gente muy chunga", ha cuestionado. Para el diputado republicano, las explicaciones "llegan tarde y mal" y ha lamentado que Sánchez siga instalado en "el tú más y peor". Tras pedirle desde el atril que le mirase directamente a los ojos, Rufián le ha preguntado si "tiene pecado" en alguna de las causas de corrupción que han ido saliendo a la luz. "¿Usted sabía algo?, ¿usted ha robado?". Incrédulo, el diputado independentista ha recordado la pena de 24 años de prisión que se le ha impuesto a Ábalos, "una persona tremendamente poderosa" que "le ayudó a ganar" y con quien él mismo negoció su investidura. "Su palabra era la palabra de Dios y Dios era Pedro Sánchez", ha apostillado, antes de pedirle que no le cuente "milongas". Rufián ha afeado también que el PSOE se queje ahora de una supuesta persecución judicial, política y mediática que, asegura, los partidos a su izquierda llevan sufriendo desde hace años. "A usted no le persiguen por sus políticas. Le persiguen por pactar con nosotros, con Podemos, con Bildu, con BNG... Y eso a la España oscura y que manda en este país no se le va a olvidar jamás", ha subrayado. Para Bildu, "ni todo es lawfare ni todo es corrupción". Mertxe Aizpurua también ha asegurado que los independentistas vascos sufrieron una persecución similar a la que cree que está viviendo ahora Sánchez, razón por la cual la portavoz prefiere no creer de forma incondicional cualquier actuación judicial "por el simple hecho de venir revestida de legalidad". De entre todos los grupos, Bildu ha sido el menos duro con el presidente del Gobierno, a quien ha aconsejado que pase a la "ofensiva" para enfrentar la "operación" contra su gobierno. Aizpurua también ha instado al presidente a no dejar que las "dificultades" paralicen lo que queda de legislatura y le ha instado a elaborar políticas en vivienda, derechos laborales, protección social, servicios públicos o transición energética.Más tajante se ha mostrado la líder de Podemos, Ione Belarra, en consonancia con el tono que ha adoptado en los últimos días. Belarra ha asegurado que el ciclo de Sánchez "ha terminado" y que, por tanto, es el momento de que "deje paso" por el "daño irreparable" que, ha denunciado, estarían haciendo los casos de corrupción que afectan al PSOE "al proceso político de transformación impulsado por el 15M y el 8M". "Cada minuto que pasa, presidente, no para de sumarle votos a PP y a Vox. Lo que le da votos a la derecha, presidente, no es que la gente vote, es que ustedes no hagan nada para reivindicar la democracia", ha aseverado.
Los socios de Sánchez le piden dejar el "y tú más" mientras Junts reclama que dimita para que el Congreso elija un nuevo presidente
Gabriel Rufián le pregunta 'si tiene pecado' en alguna de las causas judiciales abiertas contra miembros de su entorno; mientras PNV y Junts evitan pedirle un adelanto electoral, como sí habían exigido en las últimas semanas.













