Condena a la corrupción del ex ministro Ábalos, distancias con el 'caso Zapatero, defensa de su pareja y su hermano y ofensiva contra el PP y Vox. El presidente español, Pedro Sánchez, dedicó su asistencia de este miércoles en el Congreso para repasar los temas judiciales que afectan a su partido y a su Gobierno, que diferenció en tres categorías, y para pasar al ataque con la oposición, a la que acusó de estar intrínsecamente ligada a la corrupción. “Todos los diputados de esta Cámara sabemos que un gobierno suyo con Vox no serviría para limpiar España de corruptos, serviría para que España se llene de ellos y que nuestras instituciones volviesen 50 años atrás en el tiempo”, le dijo a Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular.

El presidente del Gobierno defendió que “no debe haber ningún espacio para la impunidad de personas corruptas. Sean quienes sean”. E insistió en que el PSOE no se financió ilegalmente y que él no conocía ni uno solo de los comportamientos investigados o ya sentenciados, como el caso del ex ministro de Transportes José Luis Ábalos –condenado a 24 años de prisión–, o las causas abiertas contra el exmandatario socialista José Luis Zapatero o su propia esposa, Begoña Gómez. “Es razonable suponer que, en los próximos meses, el goteo de noticias y avances judiciales continúe. Habrá nuevos hallazgos. Nuevas acciones judiciales. Las derechas mediática y política venderán como una nueva muestra más de eso que llaman ahora degradación política. Pero no nos equivoquemos. Desgraciadamente, la degradación ya ocurrió. Lo que vamos a presenciar en los próximos meses es su persecución y su purga”, sostuvo.